Japanese Breakfast, Pulp y Michael Kiwanuka brillan en el Bilbao BBK Live 2025
El festival Bilbao BBK Live 2025 ha iniciado sus conciertos con el palo de la lluvia, que interrumpió la actuación de Amaia el viernes, y el brillo de Japanese Breakfast, Pulp y Michael Kiwanuka en la primera jornada, parte de un evento que se cierra este sábado 12 de julio.

Japanese Breakfast, Pulp y Michael Kiwanuka brillan en el Bilbao BBK Live 2025
El festival Bilbao BBK Live 2025, que concluye este sábado 12 de julio su cartel de tres días de conciertos, empezó el jueves con un retraso inicial en la apertura de puertas (sobre una hora) debido a fallos técnicos en los lectores de códigos QR de las pulseras. A pesar del retraso, se mantuvieron los horarios y la duración de los conciertos,
La nueva disposición del recinto incluyó un cambio del escenario de entrada (Escenario Repsol), a costa de la desaparición del pequeño y palco Firestone, que había servido para artistas emergentes. Se gana en comodidad y accesibilidad, aunque se echa de menos ese espacio para bandas más pequeñas que a veces eran muy interesantes.
Otros rasgos, hay precios y servicios en el recinto como la Caña de Cerveza a 5,5 €, refrescos a 4,5 €, kalimotxo grande a 12 €, un sistema cashless activo y fluido; y colas en barras y baños razonables, aunque puntualmente largas en horas punta.
El clima del primer día de conciertos en el Bilbao BBK Live 2025 acompañó con temperaturas suaves, brisa agradable y un atardecer limpio que favoreció la experiencia general. Eso sí, el viernes, la lluvia truncó la actuación nocturna de Amaia.
En la primera jornada del Bilbao BBK Live 2025, Japanese Breakfast ofreció frescura, vaporwave y cercanía con el público joven. Con el sol aún iluminando las laderas de Kobetamendi, Japanese Breakfast dieron un bolo marcado por el carisma de Michelle Zauner, quien generó una gran complicidad con el público durante toda la actuación. Su pop alternativo fue un soplo de creatividad y sensibilidad que encajó bien en el arranque del festival. Usó de visuales vaporwave y tonos pastel para reforzar la atmósfera estética.
Michael Kiwanuka, voz principal y guitarra, actuó con una banda estable con batería, bajo, guitarra rítmica y teclados, más el acompañamiento destacado con un cuarteto de cuerdas (violines, viola y chelo), tres coristas soul/gospel (dos mujeres y hombre) para enriquecer armonías y profundidad vocal, sumando hasta 10 personas en el escenario del Bilbao BBK Live 2025.
El concierto de Kiwanuka coincidió con un atardecer dorado sobre el monte, que envolvió la actuación en una atmósfera mágica y cinematográfica. El sonido era cálido y matizado, con los arreglos de cuerdas subrayando los momentos emotivos. Inició con "Cold Little Heart", una apertura hipnótica que capturó rápidamente la atención del público. Logrando momentos culminantes en "Black Man in a White World", donde miles de palmas marcaron un ritmo contagioso bajo un cielo teñido de violeta y "Home Again", canción especialmente íntima y muy celebrada (y cantada) por el público).
Kiwanuka agradeció la entrega y respeto del público durante un show que fue un momento de comunión y envolvimiento musical, juntando a mucho más público del que yo esperaba.
Pulp aparecieron con Jarvis Cocker como voz principal y percusiones menores; más una banda con dos guitarras, bajo, batería y teclados/sintetizadores.
Pulp hicieron un setlist con varios temas clásicos como "Common People" (cierre épico), "Disco 2000", "Babies", "Do You Remember the First Time?", "Sorted for E’s & Wizz", "This Is Hardcore" y algunas sorpresas como "Farmers Market" y "Got to Have Love".
Con el escenario Nagusia a reventar, el concierto de Pulp se convirtió en una celebración colectiva al ritmo de "Disco 2000", "Babies" y un "Common People" que cerró la noche entre saltos y un karaoke multitudinario. Jarvis, fiel a su teatralidad, repartió bombones al público (“No quiero que se derritan en mis manos, mejor que se derritan en las vuestras”), generando un gesto cálido y festivo que fue muy bien recibido.
Pulp usaron visuales sencillos pero efectivos y un sonido robusto completaron un concierto que revalidó a esta icónico grupo de brit pop como una banda capaz de unir generaciones bajo el mismo estribillo. Su concierto en el Bilbao BBK Live 2025 se convirtió en una celebración colectiva al ritmo de las citadas "Disco 2000", "Babies" y ese "Common People" que selló la noche entre saltos y un karaoke multitudinario.








