Within Temptation: vuelve Sharon
Por: Rita Jiménez, Fran Cuevas
Within Temptation no sería el mismo grupo sin su vocalista Sharon Den Adel. Hace un año, su embarazo aplazó su gira y eso añade más expectación a la gira de "The Unforgiving", nuevo álbum de la banda holandesa.

10 de octubre de 2011 en sala La Riviera, Madrid
- · Grupos: Within Temptation + The Cannibal Queen
- · Público: Casi lleno.
- · Precio: 27 euros anticipada.
Within Temptation no sería el mismo grupo sin su vocalista Sharon Den Adel. Hace un año, su embarazo aplazó su gira y eso añade más expectación a la gira de The Unforgiving, nuevo álbum de la banda holandesa. Tras vender millones de discos, pisan el filo de la duda... ir hacia el pop o mantener su identidad gótica. Su reciente show en Madrid roza el notable pero faltó algo, no estuvo Robert Westerholt, gran guitarrista y compañero de Sharon que anunció en septiembre que descansará unos meses.
Within Temptation ha ofrecido en Madrid un repertorio basado en su nuevo trabajo, The Unforgivin, planteado como un cómic y lanzado con una tanda de videoclips tan cuidados como una película de Hollywood. Por eso mismo dos tercios del set list en Madrid se centraron en ese álbum, quinto trabajo de estudio de una carrera dedicada al rock sinfónico con toques goticos.
Tras abrir la noche los catalanes The Cannibal Queen, presentando su segundo disco, Devour All Without Faith. llegó el gran momento en una sala casi llena, algo meritorio considerando que era lunes y que el local tiene un aforo de 2.500 localidades.
Sharon Den Adel, a sus 37 años, es una cantante como hay pocas en la escena rock. De salida, su aparición generó sorpresa... ahora apuesta por una imagen diferente al look de giras anteriores, dejando atrás la estética de patrón gótico para vestir de forma más convencional, más rockera aunque casi rozando el pop. Tocada con botas altas, pantalón negro ajustado y una chaquetilla corta y blanca de aura angelical sobre sus hombros, salió arropada por sus compañeros y una escenografía apoyada en una macropantalla al fondo que proyectaba videos acordes a cada tema, a veces con detalles otoñales de hojas cayendo, otras con planos más oscuros... un comodín audiovisual que aporta dinamismo a su puesta en escena aunque no se apreciase bien desde los laterales de la sala.
Sharon tiene una voz muy moldeable, después de todo, ser mezzo-soprano no está al alcance de cualquiera. Canta muy bien logrando que no te canses al escuchar el protagonismo que asume su voz durante varias canciones seguidas, mucho más con la ausencia de Westerholt, a la que este mismo año se unió la baja del batería Stephen Van Haestregt, que tras nueve años en la banda ha sido suplido por Mike Coolen, lo que confirma que están en plena reestructuración.
A pesar de los cambios, Sharon brilla y tira de la banda. Es capaz de ajustarse a muchos estilos y diferentes registros. Además, por lo demostrado en La Riviera, su actitud en escena sigue siendo muy activa, fresca y muy personal. Al sonar "Fire and Ice" y "Stand my ground", dos canciones que el público estuvo cantando con ella durante minutos y minutos, quedaron dibujados los dos primeros climax de la noche.
El concierto fue creciendo hasta la hora y media de duración, destacando entre los cortes novedosos... "Shot In The Dark", que ayudó a caldear el ambiente, como probó que Sharon se quitase la chaqueta para lucir un corpiño oscuro más propio de su imagen habitual.
En el bis, cayó "Stairway to the Skies", también parte del tracklist del Unforgiving. En esa parte, como en toda la noche, conviene destacar el esfuerzo de la vocalista por comunicarse, tanto que se atrevió a decir algunas frases en español, alabando al público y presentando a sus compañeros con una mezcla de castellano e inglés, y frases cómo... "¿Qué tal? Hay dos miembros nuevos... ".
Sin embargo, pese a esas dos novedades respecto a giras previas, se les vio compenetrados y en sintonía con el público, donde primaba la estética gótica entre un abanico de edades muy dispar... toda una sorpresa.
A diferencia de otros grupos de estilo similar, los Within Temptation [que en este tour también actuaron en Barcelona] tienen más frescura que Nightwish por ejemplo, sobre todo comparando con los Nightwish de siempre y no los de Annete, y en cuanto a una banda como Evanescence, aunque algunos les relacionan... no parecen estar al mismo nivel.
Es difícil decir qué fue lo mejor de la noche, fue un buen concierto en general, y eso es lo mejor que puedes decir cuando pagas una entrada.
No terminaron de encajar los teloneros, The Cannibal Queen. Y por otro lado, quizá faltaron temas míticos en el repertorio de los holandeses, como "Aquarius" y algún otro corte pero ya han pasado los años desde su primer álbum, Enter, editado en 1997, y hoy conviene aplaudir que los Within Temptation sigan siendo una gran banda.
Por último, decir que los precios de las bebidas estaban... ALTISIMOS. Un refresco costaba 5,50 euros. En fin, esa ya es otra historia ;)
