The Bellrays, ¡agitar pero también usar!
Por: Marisol Blanco. Foto: archivo
Vocalista fiera, punk con gotas de soul, show variado... nada de eso!!! Los Bellrays dieron un show descafeinado.

14 de octubre de 2004 en sala Capitol, Santiago de Compostela, A Coruña
- · Grupos: The Bellrays
- · Público: sobre 400 personas
- · Precio: 14 € anti. 17 € taquilla.
- · Promotora: Capitol/Idea Rock.
Vocalista fiera, punk con gotas de soul, show variado... nada de eso!!!
Los Bellrays dieron un show descafeinado. Y eso hace que me duela más no haber llegado a tiempo para ver a a Sugar Mountain, teloneros que tienen un buen disco de debut.
En el segundo tema el brío del batería, tocando de pié, mandó uno de sus micros a volar, el guitarrista rompió una cuerda, y al bajista se le veía saltando como quinceañero en el bis de su primer concierto.
La cosa prometía pero a los veinte minutos empezó la cuesta abajo. Habían salido demasiado acelerados y a su explosivo punk rock le faltaban matices.
Su sonido Detroit empezó a sonar monótono. Quizá influía el cansancio de tocar antes siete noches seguidas en distintas ciudades.
La sala tampoco ayudaba. Los focos estuvieron estáticos y la luz desde arriba hacía que el escenario se tragase a la banda.
Típico detalle que sólo aprecias cuando se aleja de tí la mano que te comunica con el grupo.
La cantante, Lisa Kekoula, lo notaba e intentó agitar el ambiente pero no basta con eso, hay que usarlo, dar para recibir. "Are you ready?, repetía añadiendo guiños sin entender que hasta en Senegal se habla más inglés que al Sur de los Pirineos. No hubo cambios pese a marcarse un número forzado con el guitarrista, donde éste la abrazaba tocando la guitarra por delante de ella, cimbreándose juntos con el mismo sex appel que Torrente. Lisa traía fama de ser una fiera vocal pero no pasó de agitar unas maracas e hizo sonrojarse a la gente que la compara con la primera Tina Turner... igual lo logra en otra vida o en los bolos que hace como invitada de la resurrección de MC5, a los que acompaña en varios shows.
Tras una hora de show dejaron como mejor recuerdo su atronador arranque y los punteos arábigos del guitarra en algún sólo que recordaba al "Egipcian Reggae" de Richman.
Salieron para el bis. Y ahí llegó lo mejor del concierto. Sonó "Blues for Godzilla", del disco "Meet The Bellrays", el anterior al que venían a presentar. Total... los Bellrays no llegaron a la altura de los piropos que les damos. No volaron más allá de la típica base rítmica atronadora y su punk, rock and soul se quedó sin soul, sin alma. Otra vez será.

