Supersubmarina + Cosmosoul + Agapornis, gran noche de 3 en 1
Por: Manuel Utopía. Fotos: Sergio Castañeira
Tres en uno: Supersubmarina + Cosmosoul + The Agapornis el mismo día en la misma ciudad pero en lugares distintos. Esta noche se presenta de piel negra, gran pelo a lo afro, camiseta a rallas, gafas de pasta y zapatillas de colores.

26 de abril de 2013 en Baluarte de la Candelaria y sala Supersónic, Cádiz
- · Grupos: Supersubmarina (Baluarte de la Candelaria)
- · Público: 300 personas.
- · Precio: 16/18 euros.
- · Promotora: Octubre Music
- · Grupos: Cosmosoul + Agapornis (sala Supersónic).
- · Público: 70 personas.
- · Precio: 6/8 euros.
- · Promotora: Rootsound.
Tres en uno: Supersubmarina + Cosmosoul + The Agapornis el mismo día en la misma ciudad pero en lugares distintos. Esta noche se presenta de piel negra, gran pelo a lo afro, camiseta a rallas, gafas de pasta y zapatillas de colores. Ni Paco Clavel reúne más estilos en su vestimenta. Hoy nos espera una buena maratón de conciertos en Cádiz, un suculento coctel servido por tres bandas de distinta índole; casi cinco horas de música agitando la coctelera hasta conseguir la mezcla perfecta. Indie, Funk y Soul son sus ingredientes principales. Tres directos en dos emplazamientos. Tomaremos bebida isotónica para aguantar bien despiertos, aunque... eso no me lo creo.
Como primer ingrediente, nada mejor que una de las bandas de referencia de nuestro panorama indie rock, Supersubmarina. Traen bajo el brazo su segundo LP, Santa Cruz. Nos citamos en el Baluarte de la Candelaria. Los asiduos de La Ganzúa recordareis que se trata del histórico y encantador recinto amurallado donde se celebra anualmente el festival Mirador Pop, cuya crónica ya publicamos en su día. Observo muchos incondicionales del grupo andaluz, no sólo por la cola formada mucho antes del comienzo sino también por el look predominante. Temo que hoy, en vez de escuchar un buen bolo, habrá uno de esos conciertos karaoke que tanto odio pero... merece la pena arriesgarme.
A las diez y media de la noche, ante más de trescientas personas y liderados por José Chino (voz y guitarra), salta al escenario el quinteto de Baeza [Jaén]. Primeros acordes: "Para Dormir Cuando No Estés", comienzo tranquilo. La puesta en escena me gusta, el espacio acotado de la carpa instalada es perfecto para el juego de luces y humo. Brotan buenos contraluces que marcan el contorno de la banda sin dejar ver detalles, sólo siluetas.
Segundo tema del setlist: "Ana". No han esperado mucho para saltar a su primer trabajo, Electroviral (2010). Esperaba que su segundo álbum fuera el protagonista, pero me alegra comprobar que abarcan ambos discos. Prosiguen con "El Baile de los Muertos", "LN Granada", "Tu saeta"... en intercambios continuos de su corta pero intensa trayectoria. Incluso se acuerdan de temas como "El Encuentro" y "Kevin McAlister", pertenecientes a su tercer EP Realimentación (2011).
No sé dónde radica el secreto de los jienenses, pero Supersubmarina consiguen un sonido diferente dentro del género que se hace en este país. Su música, en algunos momentos, recuerda a The Strokes pero rápidamente me vienen a la cabeza Two Door Cinema Club o Franz Ferdinand.
Puede ser que la salsa que los distingue sea su buena base de pop británico con aliño de ingredientes ibéricos. Todo ello, rehogado con letras que el público no tarda en asimilar como propias, lo que consigue enganchar sin remedio. No es nada fácil dar con esa receta, y ellos la consiguen.
Su directo va de menos a más, no sólo hacen buena música sino que saben jugar con ella. Tras su único bis, desatan hits como "Hermética", "XXI", "Niebla", "Puta Vida", para concluir en comunión festiva con "Cientocero". Un cierre que deja una gran sonrisa y muy buen sabor de boca a todos sus seguidores. Eso sí, una hora y media de concierto para un espectáculo de un solo artista se queda algo corta; aunque más vale corto y bueno que largo pero malo.
Me tengo que preparar para salir pitando a la Sala Supersonic, están al caer los dos siguientes ingredientes del coctel. Pero antes debo anotar qué sensaciones me quedan de este primero. Destaco, sin duda alguna, el carisma de Chino. Me sorprende cómo, a pesar de su juventud, sabe moverse, calentar al público y sobre todo, cantar. Hay mucho intérprete mediocre en el mundo indie que camufla su incapacidad vocal con trucos sintetizados y melodías medio habladas. Pero este no es el caso, no sólo resulta agradable al oído, sino que tiene un vibrato natural que lo caracteriza y lo hace especial; bravo por él. Por último, aplaudir a una banda de un pueblo de Jaén que está logrando mucho más, partiendo de condiciones precarias, que muchas formaciones de "musiquitos" de capital. Ojalá su ascendente trayectoria no decaiga, disparan alto y no me extrañaría verles arrasando en Sudamérica [ya han tocado en México]. Esto demuestra que, a base de trabajo y grandes ideas, la buena música y el talento nacen donde les da la gana.
Por cierto, afortunadamente no ha sido concierto karaoke. No sé cómo se las ha apañado pero la banda siempre ha estado por encima de las docenas de voces que les acompañaron en todo momento. A ver si le pasan el truco a otros... Tras este buen bolo, salgo rápido y veloz hacia la sala Supersonic para ver a Cosmosoul y Agapornis.
Cosmosoul y The Agapornis: una master-class de funky y música negra
Estoy deseando ver qué me transmiten The Agapornis, el segundo componente del coctel. Son puro funk. Nacidos en el 2008, y oriundos de Cádiz, han ido cosechando cierta repercusión tanto a nivel nacional como en sus escapadas al sur del Francia, compartiendo escenario con delicatesen como The New Mastersounds, The Apples, The Sweet Vandals, etc. Rondan las dos de la madrugada y los nueve componentes suben a escena, sección de viento incluida. Tras ellos llegarán Cosmosoul.
Agapornis, desde el primer corte dejan claro que aquí se ha venido a mover el culo. Como si de un aspersor a presión se tratara, van rociando de groove a todos los que estamos en la sala, unas 70-80 personas. Qué lujazo poder menear el esqueleto a estas horas con un directo de este género y con tanta calidad. Repertorio muy pegadizo y bailable, temazos como "Shake Your Body", "Looser" o "Don´t Use Me" vuelven locos al público. Ya cantó O´funk´illo (aunque de funk tenían más bien poco) hace unos años, "quien dice que en Andalucía no se hace funky, quién dice que en Andalucía no se baila el funky [...]", auténtica profecía de estos gaditanos. En cuanto a sus componentes, me quedo sin duda con Desi Tey -vocalista- pura dinamita. El resto de la banda rebosa calidad, destaco a todos por igual. Si pasan por tu ciudad no dudes ni un momento en conocerlos, será una sorpresa garantizada.
A estas alturas de la noche, me pregunto por qué los carteles de muchos festivales están plagados de bandas viejunas existiendo esta savia nueva en tantas ciudades. Culpa nuestra sin duda, los promotores atienden a la demanda y parece que no nos damos cuenta de la genialidad que nace en cada rincón. Menos mal que quedan salas que apuestan por traernos estos brotes entre tanta mediocridad mediática.
Después de The Agapornis, estamos todos empapados en sudor y refrescando el gañote, increíble que hayan sido los teloneros del tercer y último ingrediente de nuestro combinado. Han sido un plato principal, no un entrante. Pero no es de extrañar si tenemos en cuenta que les toca el turno a uno de los brotes de oro nacionales en cuanto a mestizaje de funk, soul y todo derivado de música negra que podamos imaginar, Cosmosoul.
Aunque su centro de operaciones se sitúa en Madrid, congregan en sus filas a tres continentes y cinco países de origen. Alana Sinkëy, vocalista originaria de Guinea-Bisau, Abel Calzetta, guitarrista de Buenos Aires, Manuel Pablo Sanz, bajista madrileño, Sergio Salvi, teclista napolitano y Akin Onasanya, percusionista y batería nacido en Lagos, Nigeria. Todo un combo de músicos con un currículum digno de enmarcar. En tan sólo dos años de trayectoria han ganado varios certámenes musicales como "Grupo Revelación" y "Mejor Grupo de Música Negra" en los Premios Guilles 2012, o "Mejor Grupo Revelación" en los Premios SIMBA 2012; han tocado en las principales salas del país y compartido escenario con grandes del género como The California Honeydrops, Fred Wesley, etc.
A las tres de la madrugada hacen acto de presencia sobre las tablas. Hoy vienen a presentarnos su único trabajo de estudio hasta el momento Sunrise (2011). título premonitorio de la cara que se nos queda a todos en cuanto empiezan a tocar. Dicen que el jamón ibérico hay que cortarlo muy fino para convertirlo en manjar, pues estos músicos lo hacen a tal nivel que podría utilizarse como papel de fumar.
Cualquier paladar es capaz de saborear semejante elixir de talento y calidad. Sin hacer alardes explosivos ni aceleraciones innecesarias, hacen el amor lenta e intensamente a todos los tímpanos. Todo su setlist es sobresaliente, "So Special", "Heartbeat", "Sunny Days", "How I Am", "É Você"... tendría que escribirlo al completo para hacer justicia al directo que estoy presenciando.
La voz de Alana encandila hasta a los sordos, la guitarra de Abel y el bajo de Manuel Pablo hacen bailar hasta a las estatuas, el teclado de Sergio acompaña mejor que el queso al vino y Akin, a la batería, transmite más que un modem de última generación, una auténtica master-class de cómo se debe hacer música.
Al concluir, no puedo borrar una sonrisa de mi rostro. He acudido a tres auténticos conciertazos esta noche. Uno tras otro, sin tropiezos ni altibajos. Un auténtico regalo para el alma. El coctel, como diría James Bond, ya está listo y bien mezclado, no agitado. Por lo que sólo me queda brindar con todos vosotros por la felicidad, es decir... ¡por la música!

Foto:Cosmosoul, una auténtica master-class de cómo se debe hacer música...
