Sexy Sadie, invitados sorpresa y vamos pa' Madrid
Por: Paco Ramos. Foto: archivo
Presentaban "What have we done", el reco editado por Subterfuge que vale tanto por su cd de audio como por su DVD con video clips.

25 de marzo de 2004 en sala Capitol, Santiago de Compostela, A Coruña
- · Grupos: Sexy Sadie.
- · Público: sobre 300 personas
- · Precio: 12 euros
- · Promotora: Spanish Bombs
Presentaban "What have we done", el reco editado por Subterfuge que vale tanto por su cd de audio como por su DVD con video clips. Uno y otro se aliaron conviertinedo la Sala Capitol en una catedral del mejor indie nacional. Un show que ganaba intensidad gracias a un montaje audiovisual pop en clave de mar azul.
Aunque Jaime [vocalista] parecía cansado y saludó con cierta desgana, de voz estuvo mejor que nunca. Abrieron con "In the water", tema que abre su nuevo disco, canción que es... flipa, de 1994. A partir de ahí, sus canciones revelaron en algo más de hora y media por qué Sexy Sadie sí [y otros no] han sobrevivido al boom indie de los 90.
Con el guitarrista y el bajista clavados al suelo, el dinamismo lo puso el montaje audiovisual y un repertorio con momentos infalibles como "A scratch in my skin" o "Someone like you". Por cierto, el guitarra solista montó un teclado que sólo usó una vez y sonaba a feria. A mitad de concierto subió Juan Aguirre, sí... el de Amaral, para pillar la guitarra de Jaime. Al parecer es fan de estos mallorquines, o sea... aún no le ha estropeado el cerebro tanta entrevista en los 40. Tocó en "A brand new world", sonaba de vicio, tanto que casi salgo a pillarme un disco de Amaral. Al tío se le veía muy suelto...
Poco después subió Iván Ferreiro, voz de los desaparecidos Piratas. Cantó "Always Drunk" poniendo las manos en plan Joe Cocker y sin usar la chuleta que empleó en la prueba de sonido... Al terminar, tuvo que volver porque se había dejado el cubata junto al batera.
En cuanto a sonido, tras algún ajuste inicial, el concierto tuvo pegada, energía y buena dosis de canciones bonitas y otras más cañeras. Sólo eché de menos que fuesen un poco más comunicativos con el público. Parecían estar pensando más en la fiesta concierto del día siguiente en Madrid que en la gente que estábamos allí.
La voz en su sitio y la banda repartiendo pop con cuerpo hicieron que se nos pasase el concierto muy rápido. Terminaron con el vocalista fuera de escena y resto de la banda en plan trío postrockero, subiendo y subiendo el volumen entre juegos de luces en azul... ¡tremendo!

