CRÓNICA: Rubén Pozo y Mark Olson - Madrid

Rubén Pozo y Mark Olson entre el Mississippi y el Manzanares


Por: Sergio Santos Sanchez [@U2Santos]

 Rubén Pozo y Mark Olson en Madrid Noviembre 2016

12 Noviembre, 2016 | Sergio Santos Sanchez [@U2Santos]

12 Noviembre de 2016 en sala Galileo Galilei, Madrid

  • · Público: unas 5.000 personas.
  • · Precio: 15 euros en venta anticipada.
  • · Promotor: Attraction Management.

Desde que Robert Johnson compuso el mítico "Cross Roads Blues" hace casi 80 años, el término crossroads se ha utilizado como para definir situación de cruce de caminos y de influencias, un intercambio de sabores y experiencias, casi un género propio con sus particularidades, sus adeptos y sus practicantes.

Cuando Rubén Pozo (ex-Buenas Noches Rose, ex-Pereza) anunció que iba a recorrer la península entera en doce fechas junto a Mark Olson (ex Jayhawks), el término crossroads tomó de nuevo todo su significado.

De hecho, la gira se ha llamado Sorprendente Cruce de Caminos para reflejar, precisa y verídicamente, lo que ocurrió sobre el escenario de la mítica sala Galileo Galilei.

Los primeros en aparecer fueron Mark Olson y su esposa Ingunn Ringvold, para arrancar con "Many Colored Kite", canción que da nombre al primer álbum que Mark grabó con Ingunn en 2010. Ingunn al yembé y Mark al steel guitar. Desde el primer momento el sonido fue excepcionalmente claro, algo a lo que ayudaba la sencillez de la propuesta: dos micrófonos para las voces y dos para los instrumentos. Mark e Ingunn, demostrando que la sencillez no está reñida con la calidad, fueron desgranando canciones de los discos de Olson en solitario, intercalándolas con clásicos de los Jayhawks como "Pray For Me", "Black Eyed Susan" o la enorme "Over My Shoulder".

A pesar de no conocer la gran mayoría de los temas, el público no perdió el interés en ningún momento gracias al constante intercambio de exóticos instrumentos entre los dos (compartieron el yembé, el dulcémele, el steel guitar y el qanun) y la montaña rusa de emociones, desde el desgarro emocional de "Clifton Bridge" a la brillantez folk con aires a la época armónico-psicodélica de los Beatles de "Poison Oleander".

 

 Rubén Pozo y Mark Olson en Madrid Noviembre 2016

Foto: Rubén Pozo cantando con su guitarra Fender Stratocaster azul

 

 Rubén Pozo y Mark Olson en Madrid Noviembre 2016

Foto: Mark Olson, todo voz y emoción en la sala Galileo Galilei de Madrid

 

 Rubén Pozo y Mark Olson en Madrid Noviembre 2016

Foto: Ringvold mostrando su polivalencia instrumental

Tras 45 minutos, la pareja noruego-estadounidense abandonó el escenario, dejando paso al adorable macarra de la Alameda de Osuna, que sin saludar se colgó su acústica Gibson negra y arrancó con Por eso se hace (de su segundo y más reciente disco, En Marcha, 2015). Toda una declaración de intenciones como respuesta a los que en su día se preguntaron (y aún se preguntan) el por qué de abandonar una banda de éxito en su momento de mayor popularidad para emprender una incierta carrera en solitario. "Por ver donde puedes llegar / por los sueños de eternidad / por si hay alguien ahí fuera / y por cantar, cantar, cantar / Por quitarse los disfraces / por eso se hace". Se podrá decir más alto, pero no mucho más claro.

Tras el golpe en la mesa, Rubén saludó al respetable y agradeció la oportunidad de fundirse en un crossroads con un músico admirado como Olson, antes de acometer "Nombre de canción", de su primer álbum (Lo que más, 2012) y Nada más, del mismo LP, tocadas con guitarra y armónica al más puro estilo Bob Dylan.

La entendible frialdad del público durante los temas de Ringvold y Olson desapareció como por arte de magia cuando Rubén se sacó de la manga la inmensa "Pirata", del quinto y último disco de Pereza. Coreada por todos los asistentes, dejó claro que -al menos de este lado de charco- el artista principal del cartel era el madrileño. Tras el baño de masas, atacó "Ozono", la favorita del que suscribe, aunque en formato acústico y sin ese solo de guitarra que te parte el alma en dos, quedó algo descafeinada. Se colgó una preciosa Fender Stratocaster azul para demostrar que no todas las versiones unplugged tienen que ser tocadas en guitarra acústica, y desgranó cuatro canciones más intercalándolas con su relato de las vivencias que la gira con Mark le está deparando: "Tú qué tal" (del primer y desconocido álbum de Pereza), "Pegatina" (la que fue el primer single de Pozo tras la separación del grupo), "Pelos de punta" y "Lo que más".

Momento de que Mark e Ingunn volvieran al escenario, pero en esta ocasión para quedarse todos juntos. Rubén presenta la tercera y última parte del show como "uno de los regalos que te brinda la vida". Los tres juntos atacan "La chica de la curva", segundo y pegadizo single de su disco más reciente, y muy inteligentemente la enlazan con la genial "Jesse In An Old World", del disco más reciente de Olson. Tras eso, Rubén reconoce lo peculiar de la propuesta, explicando que estos bandazos son un poco como "ir del delta del Mississippi al delta del Manzanares... pero oye, ¡nos gusta!", y aprovechar para presentar la genial "Tonto de tanto (r’n’r)" con Mark al bajo eléctrico.

 

 Rubén Pozo y Mark Olson en Madrid Noviembre 2016

Foto: Rubén Pozo con una guitarra acústica que alternó con otra eléctrica

 

 Rubén Pozo y Mark Olson en Madrid Noviembre 2016

Foto: Ringvold, a la voz y percusión, con Olson al bajo

 

 Rubén Pozo y Mark Olson en Madrid Noviembre 2016

Foto: Rubén en un emotivo gesto en la Galileo Galilei

Se ve que el ambiente les pareció demasiado festivo, porque decidieron apisonar los corazones de los asistentes con dos trallazos emocionales: la inefable "Margot" de Pereza (imposible no acordarse de la señorita en su cama en el controvertido videoclip de este tema) y "Blue", de los Jayhawks, con sus bellísimas armonías vocales y su brillante progresión melódica, que los mismísimos McCartney y Lennon firmarían orgullosos como propia. "Removí cielo con tierra entre tu mezcla de la carne y el cañón / Y aún sigues siendo la reina del curso '92 / ¿dónde estarás esta noche? Sigues entre nosotros Margot", midiéndose mano a mano en la escala de versos desgarradores con "Where have all my friends gone? They've all disappeared / Turned around maybe one day, you're all that was there / Never thought that I'd miss you, that I'd miss you so much / And you brought me through, and made me feel so blue".

Podían haber terminado ahí perfectamente, pero decidieron seguir hasta cumplir casi las dos horas de concierto. El listón emocional no podía subir más, así que aunque la última canción en el setlist escrito a mano por Rubén era la perezosa Madrid, la ignoraron para cerrar con una mestiza versión de "Chavalita" que puso el broche a una noche de mezclas imposibles, de montaña rusa sonora y sentimental, en la que Madrid, Minneapolis y Oslo se dieron la mano y nos llevaron a un lugar a medio camino de todos ellos. ¡Brindamos por los crossroads!

 

M Rubén Pozo y Mark Olson en Madrid Noviembre 2016

Foto: Olson, en el centro, entre Ingvold y Pozo [ambos guitarra en mano]

 

 Rubén Pozo y Mark Olson en Madrid Noviembre 2016

Foto: Rubén Pozo con el colaborador de LA GANZÚA Sergio Santos Sánchez

laganzua.net

© copyright 2001-2021

gestión y desarrollo: Amplitude

 

Noticias

Agenda de Conciertos

Festivales de Música

Crónicas de Conciertos

 

Críticas de Discos

Entrevistas

Blog

Reportajes

Foro

 

publicidad y promoción

contacto

mapa web

créditos

protección de datos

 

La Ganzua en Facebook
La Ganzua en Twitter
La Ganzua en Instagram

La Ganzua en Youtube

Volver Arriba

Volver Arriba

laganzua.net © copyright 2001-2021

gestión y desarrollo Amplitude

contacto

publicidad

creditos

mapa web

protección de datos