Resurrection Fest 2, de NOFX a GBH, esto va más allá de sólo música
Por: Texto: Manuel Utopía. Fotos: Sergio Castañeira
Empezamos con las pilas recargadas la segunda jornada. Siento haberme perdido a Angelus Apatrida y Vortice pero las cuatro de la tarde debería ser una hora prohibida para el metal.

1 de agosto de 2014 en Resurrection Festival, Viveiro, Lugo
- · Grupos: Viernes 1 de agosto: Teksud, Anal Hard, Vortice, Iwrestledabearonce, Heart In Hand, Wormed, Texas In July, Angelus Apatrida, Looking For An Answer, Born From Pain, Segismundo Toxicómano, Vildhjarta, A Wilhelm Scream, GBH, Skeletonwitch, Bane, Suffocation, Down, Raised Fist, Converge, Nofx, Watain, Sick Of It All, Display Of Power, Guerrilla.
- · Público: entre 35.000 - 40.000 personas [según fuentes del festival].
- · Precio: Abono a 79 euros, entrada diaria a 45 euros.
- · Promotora: Resurrection Fest.
Empezamos con las pilas recargadas la segunda jornada. Siento haberme perdido a Angelus Apatrida y Vortice pero las cuatro de la tarde debería ser una hora prohibida para el metal. En Europa se estilan estos horarios pero cuando tengamos el mismo salario mínimo interprofesional medio entonces me haré europeo en todos los aspectos.
Primera elección del día, escenario principal. Tanto por veteranía como por ser uno de los referentes mundiales del punk, los elegidos son los británicos GBH. Desde 1980 vienen dando guerra estos ingleses. Collin Abrahall y los suyos no han perdido la garra que los caracteriza, aunque es cierto que su directo ha ido de más a menos. Me quedo con "City Baby Attacked By Rats". Han sido un buen preludio de lo que nos espera hoy.

Foto: GBH, una de las bandas referentes del punk.
Tras esputar con los de Birgmingham, me posiciono en buen lugar en el escenario Chaosstage a la espera del comienzo de Bane. Los de Massachusetts suben al escenario con Aaron Bedard, voz, liderando la banda. Sus seguidores no dejan pasar ni medio minuto para empezar a levitar sobre las cabezas de los presentes. Cuentan con sólo cuatro discos desde que nacieron en 1995, pero más vale poco y bueno que mucho y malo. Se está liando una buena con temazos como "Can We Start Again". Cuarenta y cinco minutos de hardcore de alta calidad, salpimentado con varios discursos que ponen la guinda para todos los amantes del género. Reconozco que no soy muy amante de las charlas entre canciones pero cada estilo tiene su modus operandi y, como expliqué anteriormente, esto va más allá de sólo música.

Foto: Bane, cuarenta y cinco minutos de hardcore de alta calidad
Tengo la boca seca y se acerca el momento de disfrutar, esperemos, con otro cabeza de cartel sobre el escenario. Así que cervecita a mil por hora y vuelta al escenario principal. A las diez de la noche suben a las tablas Down. Hace años que no nos visitan los de Luisiana, por lo que hay muchas ganas de reventar con ellos. Liderados por el mítico Phil Anselmo (Pantera) a la voz, y el polifacético Pepper Keenan (Corrosion of Conformity) a la guitarra, comienzan su actuación con una intro que nos conduce a "Eyes Of The South". Es irremediable hacer comparaciones odiosas y el Phil que tengo ante mis narices no alcanza al que fue. La potencia y garra de su garganta ha evolucionado hacia una ronca y pesada voz de camionero fondón. A pesar de ello, apagón de luces incluido, el concierto alcanza puntas de alta calidad e intensidad en temas como "Witchtripper" o "Stone The Crow". Sinceramente, me han gustado pero me he quedado a medias.

Foto: Down, su vocalista, Phil Anselmo, ha perdido parte de su potencia y garra
Sin tiempo para nada, toca correr para el segundo escenario. Nuevamente visitan el Resurrection una de las bandas suecas más reconocidas del hardcore punk, Raised Fist. Buena asistencia de público. Destacar que durante todo el festival los horarios se cumplen a rajatabla, salvo algún inconveniente técnico esporádico y, en general, no se pisan los conciertos, lo que facilita la asistencia a todos ellos. Volviendo al bolo de los suecos, ya me habían avisado de la calidad de su batería, Mate Modin, menuda metralleta. Mucha intensidad y energía. Van descargando temazos como "Friends And Traitors" o "Killing It". Recomendables si te gusta el género, pero no los sugeriría a alguien que quiera introducirse en éste.

Foto: Raised Fist, los suecos repitieron en el Resurrection Fest.
Hace tiempo que no piso la Ritualstage y este es el momento perfecto para hacerlo. Tercera ocasión que viene desde Massachusetts uno de los emblemas del mathcore a nivel mundial, Converge. Comienzan con "Eagles Become Vultures"; si antes hablé del batería ahora no digo nada, sólo me cago encima con semejante bestia con baquetas. Impresionante Ben Koller, hay que verlo para sentir esa pegada brutal. Por otro lado, Jacob Bannon, a la voz, lidera a la perfección este misil sonoro. Pepinazos como "Aimless Arrow", "Dark Horse", "Trespasses" o "Runaway" van volviéndonos locos a todos los presentes. Si las dos bandas anteriores me dejaron a medias, estos están consiguiendo incluso antes de terminar que todo rebose rabia, energía y acción. Qué barbaridad, qué buenos. Acaban con "Last Light". Sobresalientes sin discusión.

Foto: Converge, sobresalientes si discusión
Necesito recargar pero no hay tiempo. Escenario principal, vamos a por el cabeza de cartel del festival. Anunciados desde la última jornada de la pasada edición, miles de seguidores toman posiciones para tener el mejor orgasmo con su banda fetiche. Es el turno de los reyes del hardcore melódico, ska punk, skate punk y todas las etiquetas que les queráis poner. Es la hora de los californianos NOFX. Más de treinta años de carrera, con incontables discos publicados y teniendo como líder al carismático Fat Mike, voz y bajo, son garantías más que suficientes de lo que va a estar a punto de reventar. Empiezan con "60%", "Dinosaurs Will Die", "The Brews"... e incluyen varias covers ("Rancid", "Joe Dassin" y "Tony Sly" de No Use For A Name). Continuos comentarios delirantes del cantante, cambios de registros, intros con líneas de reggae, ska, etc. demuestran que la veteranía es un grado y ellos tienen hecho el doctorado.

Foto: NOFX, público loco con lo mejor de la segunda jornada del Resurrection
Todos nos estamos volviendo locos con este concierto, lo mejor que he visto hasta ahora y dudo que alguien pueda superarlo. No es mi género favorito, pero no hace falta amar el baloncesto para darse cuenta que Michael Jordan es el mejor del partido. Nos han deleitado con veinte cañonazos, dejando algunos en el tintero, y terminando con "Kill All The White Man". Tercer concierto consecutivo que he alucinado con el batería, en este caso, Erik Sandin. Por poner algún "pero", su estilo lo encasillo un poco en la banda sonora de cualquier instituto público yankee. Un poco "al salir de clase" pero en versión hardcore norteamericana. Aun así, actuación sublime.

Foto: Pepper Keenan, guitarra de Down
Es una putada para un grupo de hardcore tocar tras los monstruos que acabo de disfrutar. A ver cómo se defienden otros veteranos, pero estos, de la otra costa estadounidense. Desde Nueva York, Sick Of It All. Fueron los pioneros del Resurrection en su primera edición y es la tercera vez que llegan a esta tierra. Son las dos y media de la mañana, buena hora para otra descarga de energía que nos espabile a todos. Efectivamente, los de Queens abren con un buen despertador atómico, "Death Or Jail". Aquí no hay cabida para lo melódico; mezclan crossover trash, metallic hardcore y punk. Locura en las primeras filas y en gran parte de la pista. Muévete o muere. "Upprising Nation", "My Life", "Let Go", "The Divide", "Machete", "Step Down"… Han detonado veinte cartuchos, todos ellos impregnados de mensajes sociopolíticos y valores del hardcore. Me pregunto cuánto de auténtico y sintético habrá en las bandas que promueven la conciencia social mientras su caché alcanza un montante de seis cifras. ¿Sinceridad moral o estampa profesional?, complicado de saber. Daría para un largo debate.

Foto: Converge, durante la firma de discos y otras cosas...
Va terminando el segundo día. Cerraré los conciertos con Display Of Power (Tributo a Pantera). Ya comenté su actuación en la crónica del año pasado, así que no me repetiré, pues no han cambiado ni falta que les hace. Después de ellos, volveré a las calles de Viveiro en busca del lado más crápula del festival.. .Fucking Hostileee!!!.
