Ray Gelato... el auténtico rey del swing
Por: X.S.C. Foto: Roy Fernández
Ray Gelato, cantante y saxo británico, gasta chaqueta sin arrugas, hombreras gigantes y talle de corte elegante. Mezcla swing con el primer rock and roll, boggie y rhythm and blues.

19 de julio de 2011 en sala Capitol, Santiago de Compostela, A Coruña
- · Grupos: The Ray Gelato Giants
- · Público: Media entrada, sobre 400 personas.
- · Precio: 10 euros, 5 para menores de 25 años.
- · Promotora: Xacobeo Galicia, Festival Via Stellae.
Ray Gelato, cantante y saxo británico, gasta chaqueta sin arrugas, hombreras gigantes y talle de corte elegante. Mezcla swing con el primer rock and roll, boggie y rhythm and blues, chasquea los dedos, desliza los pies, canta e irradia entusiasmo. Lo hace desde los años 80 con los Chevalier Brothers. Salta la trampa del mero revival de pose cursi, y hace que convierta su viaje a la música norteamericana en un gran concierto.
Ray Gelato gira acompañado de una banda que incluye tres metales que tocan tras un atril naif que a base de simpatía y buen sonido, yendo de menos a más, explican porque esta mini orquesta es conocida como los Gigantes. Delante de un batería, Sebastian de Krom, que lleva ocho años con Jamie Cullum, Gelato canta y baila guasón. En su show, todo suena bien, engrasado pero humano. Huye de la pulcritud absoluta de su paisano James Hunter o del perfil replicante de Eli Papperboy Reed.
Sí, Ray es director de orquesta, showman, vocalista. Deja claro lo mucho que trabajaban los cantantes de los años 50 y lo mucho que suda él. Saludando en un castellano macarrónico bien intencionado, el británico se fue haciendo con el público. La entrada incluyó temas de Cab Calloway ["Jumping Jive"] al que presenta como el más grande, Louis Prima y Ben Webster. Recreados con un manejo del ritmo tallado en mil noches anónimas, igual en un hotel para gente de cena fácil, que en clubs londinenses fuera de guías turísticas, fiestas rockabillies o festivales de jazz. Da igual, este entertainment demuestra que a su lado gente como Cullum o Michael Buble son la versión juvenil mientras él y su banda tocan divertidamente en serio.
Tras media hora, la sala ya era una fiesta. Y Gelato aprovechó para colar un instrumental para reivindicar su faceta instrumentista y algún tema propio, caso de "Pizza You", y alguna balada con deje italiano con guiño al rat pack, al grupo formado por Frank Sinatra, Dean Martin o Sammy Davis Jr., la iconografía de este estilo.
Tampoco faltó algún eco de mambo, ni algún desatado corte rockabilly, donde el canoso cantante británico se marcó varias piruetas impresionantes con flexión de piernas propia de un concurso de acrobacias en la era dorada del rock and roll. En casi dos horas de concierto, entre los bises, hubo hueco para un original solo donde el bestial batería acabó recorriendo todo el escenario sacando con sus baquetas sonidos de todas partes: de la tarima, del micro de Gelato, del piano, de su propia cabeza, y si unimos a eso que cantó un par de temas... queda claro que la banda de Gelato esconde mucho talento.
No faltó su acelerada versión de "As time goes by", ni sus bromas con los metales haciendo de coristas locas, en medio de un crisol de estilos que sirve de quitamiedos para quienes creen que la música popular empezó en los años 60.
Ahora que ganan fama Imelda May o Kitty, Daisy and Lewis, la carrera de Gelato debería dejar las catacumbas porque tutea y supera a muchos en cuestiones de swing.
