Rahzel, una discoteca en la garganta
Por: Sandra Cortés. Fotos: Jesús Cortiñas
Beat Vox, beatboxing, el quinto elemento del hip hop, convertir la voz en bombo, caja o en una orquesta invisible si al micro está Rahzel, ex componente de The Roots.

17 de junio de 2006 en sala Kafé Antzokia, Bilbao
- · Grupos: Rahzel
- · Público: Unas 200 personas.
- · Precio: 12/15 euros.
- · Promotora: Radiation.
Beat Vox, beatboxing, el quinto elemento del hip hop, convertir la voz en bombo, caja o en una orquesta invisible si al micro está Rahzel, ex componente de The Roots. Es el Bobby McFerrin del rap, es el mc de la caja de ritmos por estómago y de la discoteca metida en la garganta, capaz de masticar lírica y beat a un tiempo. Es "Rahzel" Rozell M. Brown, un percusionista vocal que colaboró con Bjork en el disco vocal "Medulla" y que ha actuado con Mike Patton, ex Faith No More y hoy capo de Fantomas... Hoy el ritmo está en la boca...
Se aplazó su concierto en Bilbao el 14 de febrero por la nevada que colapsó Nueva York pero hoy Rahzel ha volado hasta aquí. Tarda mucho en salir. Hay pitidos de impaciencia y aparece DJ JS-One, parece que va a pinchar pero no. Se pone a seguir el ritmo de la música que suena desde hace una hora, el hilo musical para una espera demasiado larga. DJ JS-One se marcha, bueno, no del todo, se queda... entre bastidores. No, vuelve, y por fin se anima a pinchar. Machaca una misma estrofa en los vinilos con una agilidad alucinante, sus dedos giran más que un neumático de Fernando Alonso. De Frente o de espaldas, mantiene las mismas estrofas entrecortadas pero busca el más difícil todavía y se sube a un banco para remezclar... ¡con el pie!
Y... sale Rahzel en el escenario de una sala llena de cámaras con Budweiser, patrocinador del bolo. O sea, sólo puedes beber Budweiser, Heineken o San Miguel, del resto ni rastro. ¿Qué beberá Rahzel? Empieza a cantar, canta para calentar motores y todo el mundo clava las letras. Tras dos temas, enciende esa metralleta que tiene por boca, dispara líneas de bajo, batería, guitarra, scratchs... La locomotora va a mil, su cuerpo echa humo por todas partes. Sabes a lo que vienes, lo ves a dos metros pero te cuesta creer un show tan prodigioso. Y empieza el juego con el público.
"Yo lo puedo hacer", "No, tú no puedes", todo en inglés, claro. Pique guapo, todos sabemos que él sí puede pero repetimos... "No, tú no puedes" y Rahzel, orquesta y actor, se entristece, hace que llora y empieza de nuevo a mover los dedos ante sus platos invisibles, escupe un sin fin de sonidos, scrachts, voces mil, coros femeninos, graves, bajos, cajas secas, bombos suaves, bestias, toda una sinfonía sin cortes y con el flow propio del Bronx. Bajo su eterna gorra de béisbol de los yankees de Nueva York, apenas le vemos el rostro. No para de jalearnos, nos hace aplaudir al son de su voz hecha rap. Ahora un brazo arriba, ahora dos brazos tocándose con los pulgares y para que no falte ningún elemento, invita al público a subirse al escenario. Hay break en escena, mejor dicho, amagos. Con tanta fumata rulando por la sala, sube alguien que apenas se tiene en pie, intenta un par de pasos y se le caen los pantalones. Sube otro valiente, luego otro, y otro, "bailan" a la vez mientras, al fondo, Rahzel observa alucinado y piensa... ¡qué estoy viendo! Ya se sabe, Bilbao no es New York.
Dos exhibiciones más de beatvox y se acabó. No hay bises pero sí firma de autógrafos. Y al fin sin seguratas pesados. Rahzel firma tranquilo, en mitad del escenario. Muchos se marcan un "give me five" con DJ JS-One. Por cierto, este pequeño webzine de Galicia, www.galiflow.net, ofrece un vídeo de su show en Vigo a finales del pasado año 2005...
