Nadadora... shoegaze con luz algo fría
Por: Oskar S. López. Fotos: Susana Fernández
Luz, oscuridad, luz, nuevo disco de Nadadora, tercero de su carrera, lleva producción de Fino Oyonarte, hoy en Clovis ayer bajista de Los Enemigos y productor del Super 8 (Los Planetas).

9 de septiembre de 2010 en sala Costello Club, Madrid
- · Grupos: Nadadora.
- · Público: Unos 60-70 invitados.
- · Precio: Entrada Libre con invitación para medios.
- · Promotora: Promociones Sin Fronteras / Ernie.
Luz, oscuridad, luz, nuevo disco de Nadadora, tercero de su carrera, lleva producción de Fino Oyonarte, hoy en Clovis ayer bajista de Los Enemigos y productor del Super 8 (Los Planetas). Este grupo gallego ya no está en la discográfica Jabalina, ahora editan desde el sello vigués Ernie Producciones, impulsor de este showcase ante la prensa con una pregunta al aire: ¿llega su confirmación en nuestra escena indie?
La cita van con retraso. Gonzalo [voz y guitarra] pide perdón porque Montxo [teclados] ha tenido problemas con su vuelo, está en camino pero deciden empezar sin él para acortar la espera. Comienzan con "Antes de saberlo", única canción fuera del nuevo álbum. Parece raro que en pleno estreno decidan abrir con un tema de su debut cuando sería más lógico tocar "Una nueva vida", corte dos del nuevo cd, por ejemplo, y que suena en segundo lugar, ya con el teclista incorporado.
"Una nueva vida", su título ya dice mucho. Y dice más al lado de los últimos cambios vividos por Nadadora [sello, productor...], el tema en sí me parece lo mejor de Luz, oscuridad, luz.
Tal vez ese inicio resuma su voluntad de decir que el proyecto Nadadora tampoco varía tanto, y que no iban a mostrar nada que no hubieran hecho antes. Continúan con la misma fórmula, esa que les ha permitido buenas críticas en la prensa musical y caso de ir más allá no será por haber renunciado a hacer el mismo pop-rock guitarrero, el mismo shoegaze tranquilo y melancólico de siempre.
Sin presentaciones, muestran canciones como "Deshazte de mí", "Solo sombra", temas 3 y 4 del álbum, que invitan a creer que seguirán el orden del cd pero no. Rompen ese discurso con "Julie Christie".
Tras media hora, noto que la actuación se torna algo gris. No hablan ni interactúan con los asistentes. Saltan algunos problemas de sonido pero no suenan mal, de hecho, diría que bastante bien para hacerlo en un tipo de sala de techo abovedado y bajo.
A Sara y Gonzalo [algo fríos y distantes] apenas se les escucha. Los instrumentos distorsionan, el bajo de Edu retumba y la cantante y guitarrista lo comentan varias veces. El estilo Shoegaze, donde apenas se producen cambios manteniéndose siempre más o menos en la misma línea, tampoco ayuda a ganar dinamismo.
La segunda parte mejora gracias a los temas más movidos [solo algo] del disco. El viaje parte con "Me llamaréis asesino", canción a tener muy en cuenta. Con "El sueño ardiendo" y "Sara dice", el concierto va ganando intensidad. Las canciones suben de nivel, con unos instrumentos más poderosos y una guitarra más afilada. Como broche final, Nadadora tocan los que considero mejores cortes del álbum: "1987" y "Siempre" [el temazo del álbum].
En directo, el tracklist gana respecto al disco, mostrando un punto más enérgico. Sus cortes suenan mejor, pese a las deficiencias de sonido. Dos canciones potentes para un impresionante final donde sentí mi cuerpo vibrar por las intensas notas procedentes del bajo de Edu y la batería de Dani, que se despacharon bien a gusto.
Resumiendo, presentación fría y gris de Luz, oscuridad, luz. De menos a más, eso sí, con un inicio algo flojo y un final donde demuestran por qué son una banda a tener en cuenta.
El álbum posee una serie de buenas canciones y otras, menos directas y más complejas, no lo son tanto. Saben exprimir las primeras, mejorándolas en vivo pero las segundas deben rodar más si quieren ir a más como grupo, potencial tienen.
Nadadora están en el inicio de su gira, y habrá que ver cómo intercalan los temas nuevos con los viejos [tienen un puñado de buenos temas en sus dos anteriores discos]. Tienen tiempo para ir probando y puliendo ciertos detalles, como, por ejemplo, no parecer tan fríos y distantes con el público.
