Muerdo, una fotografía en rojo sinvergüenza
Por: Texto y fotos: Miriam Taberner y Alfonso Gomis
La gira de conciertos de Muerdo en 2025 crece tras lanzar una nueva canción llamada "Pura medicina", que se suma a un repertorio que hemos escuchado en vivo en su actuación de Valencia.

14 de febrero de 2025 en Espai La Rambleta, Valencia
- Grupo: Muerdo.
- Lugar: Espai Rambleta (Valencia).
- Público: Unas 300 personas; algo menos de medio aforo.
- Promotora: Sonde3.
Con más de 15 años de carrera en la mochila, Muerdo dedide actuar en San Valentín, Espai Rambleta y Valencia para presentar su sexto álbum de estudio, una fusión de ritmo, estilos y colaboraciones, con un desnudo puro de nostálgico cantautor. Espai Rambleta nunca decepciona por su intimidad y acústica. En la sala, con un aforo de 700 localidades de inmejorable visibilidad, había unas 300 personas. El servicio de cafetería ofrecía diferentes aperitivos en raciones muy manejables, diferentes bebidas, surtidos de chucherías y una oferta para cenar tras el espectáculo, en el semisótano del teatro, un lugar cómodo y acogedor, que contribuye a evitar el ruido innecesario del hall antes y después del espectáculo. También en este espacio se ubican los baños, impecables, con acceso adaptado. Todo ello permite que el Hall sea lugar de encuentro pre y post concierto, magnífico espacio para la promoción y el merchandising: camisetas, láminas, el nuevo álbum en formato físico (vinilo y cd) y el artista autografiando en un ambiente familiar y cómplice. Pero hablemos del concierto.

La primera sorpresa permitió que el público disfrutara de un telonero de lujo, Saúl Vanaclocha, cantante y guitarrista del que fue el grupo Nanai, que interpretó cuatro de sus nuevos temas en un íntimo y poderoso acústico: "Ya entra la luz", "Dragona", pequeño homenaje feminista o "La serpiente", metáfora de las mudas que vamos dejando atrás en nuestras vidas. Tras esta introducción, todo se viste con una iluminación tenue, micrófonos envueltos en rosas, pétalos por el suelo, jazz suave y la proyección de Muerdo sobre un rojo sinvergüenza ocupando toda la pantalla.

En el escenario una batería repleta de instrumentos latinos, teclados y acordeón, bajo y guitarra, trompeta y coros… y fuera luces. El espectáculo de Muerdo en esta gira de 2025 empieza con su voz en off, una voz perfectamente modulada, que nos habla de lo que significa perderlo todo: "...Perderlo todo implica que desaparecen la timidez y el miedo. Cuando se pierde todo por fin se está en condiciones de ganarlo todo, especialmente la libertad, la libertad de vivir de acuerdo conmigo mismo..." Y en ese rojo pasión, se persona Muerdo con un largo abrigo de paño rojo… Un desnudo color vida.
El comienzo del concierto de Muerdo está repleto de salsa, ritmo latino, una trompeta espectacular y unos muy sutiles coros en la voz de su hermana. Un ritmo sincopado y lleno de energía que hace imposible que el publico se quede sentado en las butacas. "¡¡¡BONA NIT VALENCIA!!! Tenías muchas ganas de venir, de abrazar Valencia, que se merece esperanza y alegría. Gracias por acudir a esta llamada". El cantante murciano aprovecha para presentar la banda, no sin dejar de alabar el lujo que es contar y cantar con ellos.
Y el segundo tema arranca muy íntimo, con la guitarra y la percusión, y su voz: "Nos quieren con miedo". E n la segunda estrofa se une el grupo entero y aquí está su identidad, esas letras sociales, comprometidas, que enfatizan ideales y arengan a la autosuperación: "… sé flor en la basura (…), sigue buscando luz aunque ahora tengas dudas…"
Antes de continuar, empieza con los guiños nostálgicos a sus comienzos, y ese recuerdo que guarda de Valencia, de aquellos espacios de lucha y resistencia en Benimaclet, donde actuaba para aquel público tan reducido que se convirtió en familia y que, al ser recordado, hace notar su presencia en la sala con una ovación. Emocionado, insiste en ese cariño especial a esta ciudad y a como la ha tenido presente tras el desastre de la Dana. Esta dedicatoria, no nos engañemos, emociona a todos los presentes. Las letras de los temas en esa fusión de rock&roll clásico, ritmos latinos, voz rasgada y haciendo guiños al flamenco, definen a Muerdo… T

Todo se va sucediendo: "Mi palabra blanca te enseñará que soy gente buena (…) NO DEJES QUE LA VIDA TE PIERDA". Es el momento de agradecer a Saul Vanaclocha su colaboración en el inicio,de agradecer y recordar. Esa nostalgia de CANTAUTOR que le sale sin querer: "Íbamos borrachos y hasta arriba (…) Madrid… Ay Madrid de mis amores quien te ha visto y quien te ve, qué fue de los cantautores..."
Llegados a este punto, conseguir que la gente permanezca sentada es todo un reto. Hay una amalgama de nacionalidades en la sala: Nicaragua, Perú, España, Colombia… El sueño de un mundo perfecto. Con "Ardiendo" recuerda aquella juventud: "No teníamos de nada, pero teníamos de todo (... No voy a hablar del dolor que tengo, que me lo callo, en él encuentro el valor (…) CANTAMOS PORQUE CREEMOS EN LA GENTE Y PORQUE VENCEREMOS". La presencia de la trompeta con sordina, ese sonido tan especial, la percusión en modo manual sobre los bongós… una conexión total de ritmo, música y letra, una promesa de compromiso social, de cantante de los de antes, de genio de la música como reclamo social.

A mitad del concierto tiene ese recuerdo especial para "La abuela Margarita", que decía "...todo lo que se proyecta es lo que uno atrae. El canto es la herramienta más poderosa para atraer a nosotros nuestros deseos y anhelos. Esta noche, cantamos echando lo malo, trayendo lo bueno” y allá que se lanza, junto con el público, lo bueno "pacá", (hacia el pecho), lo malo "pallá" (hacia el cielo). Esa trompeta que hipnotiza, esos ritmos que poseen, esa música que remueve por dentro y hace bailar a alma... Llega el momento del dúo con Saúl Vanaclocha. Ambos se funden en un abrazo y reiteran ese compromiso que ha estado presente como un miembro más de la banda, "Seguimos adelante con nuestra lucha. No descansaremos hasta lograr la verdadera democracia. Libertad, justicia, que no jueguen con nuestra dignidad". La letra de este tema hace saltar las lágrimas, recuerda de dónde venimos, qué somos, qué hemos olvidado... "Vengo de un surco en la tierra de sangre para sembrar, del sudor con que se riega la flor de la libertad".
Muerdo no puede evitar las referencias, sus pensamientos, su motivación… Recuerda a su abuela, aquella niña de la guerra y sentencia una promesa: "Queremos un mundo DONDE QUEPAN MUCHOS MUNDOS". Hay momentos para todos, para esa madre que le insiste en que viva la vida con sabiduría, para esa cita a Calderón y a que la vida es sueño… Entre tema y tema, el artista se desnuda en rojo, se muestra, se expone, regala pensamientos y compromisos.
El tema "VAS A ENCONTRARTE" marca un momento de cambio en el concierto "Cuando es la hora, todo llega". Solo en el escenario, con la guitarra, con una luz tan limpia que no engaña y una voz tan cierta que hace saltar las lágrimas: "Todo está bien, no sufras (...) – y la voz se quiebra, se rasga - "existo porque tú me imaginas (…) si tú me olvidas, estaré muerto" y esta es la maravilla de sus versos. 
El artista murciano nos permite un momento más con este dúo, que interpretan "ALGO TIENE QUE ESTAR MAL" y ponen al público en pie para escuchar con el corazón abierto. De vuelta en escena, no podía faltar un vals al más puro estilo mariachi: "Yo quería darte todo, todo (...) que no te faltara nada y no quisieras vivir de otro modo".

La última invitada que colaborará esta noche es Carmen Cercós, y lo hará interpretando con Muerdo la canción que da nombre al álbum: "SINVERGÜENZA": "Perdóname, perdónate (...) pensar que no vale la pena tanto y tanto batallar para vivir así. Me aprietan las cadenas de la soledad. Llegas tú… tan bendición y tan condena". Pero hay un Bis.

Perdón, un PRIMER BIS, dedicado a todas las madres y a todas las mujeres, que pone a la Rambleta en pie, bailando, creyendo que es la despedida y regalando un acompañamiento de palmas que se refleja en el ritmo cubano de los bongós en el escenario. Para el segundo BIS no hacen falta comentarios: "Pura medicina", esto de la música. Creyendo que es la despedida, se hace un silencio absoluto.
Muerdo empieza a marcar un pulso con el micrófono en su pecho. Y se arranca a capella, desagarro, una canto ancestral envuelto que es un todo en su simpleza y pureza, el momento más íntimo y especial de la noche, una muestra de la talla del cantante, una ejemplo de fusión de culturas, un instante de magia absoluta, se ha parado el tiempo: "Cantando me han de encontrar, aunque la tierra se abra. ... Cantando me han de enterrar. Vine a este mundo a cantar".
El tercer BIS es el final apoteósico para esta noche: "VINE HASTA AQUÍ PERSIGUIENDO AL AZAR QUE VENÍA DETRÁS DE MIS SUEÑOS".

En fin, Muerdo se ha superado, nos ha superado. El alma llena de música y compromiso, el ambiente lleno de esperanza y fe en el ser humano, el ritmo en el cuerpo empujando fuerte a vivir la vida… ¿Qué más se podría pedir para una noche de San Valentín?
