Morodo, "¿Quién está robando al pueblo?"
Por: Fran Cuevas. Foto: archivo
Morodo vive de hacer reggae, todo un estilo de vida. Siendo de Madrid, el suyo es el triunfo del underground, el de un músico de barrio hecho con trabajo antes que con pose.

17 de diciembre de 2011 en sala Capitol, Santiago de Compostela, A Coruña
- · Grupos: Morodo and Mad Sensi Band + Ganjahr Family.
- · Público: Tres cuartos del aforo [unas 600 personas]
- · Precio: 18 euros en venta anticipada 22 taquilla.
- · Promotora: Idea Rock / Radiation.
Morodo vive de hacer reggae, todo un estilo de vida. Siendo de Madrid, el suyo es el triunfo del underground, el de un músico de barrio hecho con trabajo antes que con pose. Tras años recorriendo garitos, su público ha ido creciendo hasta llenar salas de medio aforo. El nuevo disco, Rebel Action, llega tras seis años de sequía discográfica. Ritmos cálidos y verbo caliente con frases como: "¿Quién está robando al pueblo?", esas son sus virtudes.
Morodo no llenó en una sala donde colgó el sold out hace un año pero sí juntó a unas 600 personas. Esa acogida tuvo su justa respuesta en el escenario porque Rubén David Morodo Ruiz ha mejorado. Ahora su show es más completo. Los Ranking Soldiers, grupo catalán disuelto en verano, han dado paso a una banda de apoyo llamada Mad Sensi Band, con Ras Kuko [ex Cañamán] alternando guitarra y percusión junto a bajista, guitarra, batería, saxo y dos coristas jamaicanas. Esos refuezos elevan muy alto el show de este barbado apasionado del reggae.
"Obama Osama", corte del nuevo album, Rebel action [Taifa Records, 2010] y su lema... "es la revolution", fue de lo más coreado en el primer tercio de la actuación. Ya en el inicio, se notó que las primeras filas estaban muy inquietas sin parar de pedir temas. "Os va mucho la vieja escuela, tranquilos, luego, eso llegará luego...", les repetía el madrileño.
Buen sonido, actitud y ganas. En cinco minutos, supimos que la noche iba a ir bien. "Santiago.. ruido... ruido en la casa...", esas y otras frases festivas rodearon los primeros temas animando el ambiente de un bolo que rondó las dos horas ante una audiencia con muchos adolescentes, parte de ellos enseñando el carnet de identidad para probar que superan los 16 años.
Cantando con la voz bien empastada con las coristas, empleando los típicos giros vocales marca de la casa, Morodo se fue creciendo con un repertorio bien medido mezclando con acierto los distintos cortes de discos previos con los del nuevo álbum, nacido en un mercado musical renovado donde gana seguidores sin dejar la escena independiente.
En el concierto todo el mundo tuvo su momento. Las coristas, Edna Sey y Astrid Jones, cantaron un tema cada una, con especial ovación para la primera tras su versión de "Turn your lights down low", original de Bob Marley. Y Kuko dio un paso al frente en un tema que rompió a fiebre y rabia con Morodo apoyándole.
"Fire, fire...", soltó Morodo con frecuencia, provocando con frases como: "Me parece que en Santiago de Compostela la gente no tiene ganas de fiesta... ¡ruidoooooo!", dejando claro sus tablas para conectar con el público.
También pidió bulla para recibir a Patrick Lambot, Donpa, mc que llevó el peso en "Asi no se puede", corte de flow sensual y deje soul. Otro momento de fuego alto llegó con "La yerba del rey", tema de hace años que logró poner a media sala con el puño en alto coreando la letra.
Mientras aquí el hip hop decae, aunque haya excepciones como Kase O, Nach u otras, la música jamaicana asciende. Por un lado está el ragga, mezcla de reggae y rap que defiende Morodo, en activo desde finales de los 90; y por otro el dancehall [reggae enfocado al baile] de nombres emergentes como Swan Fyahbwoy, que colabora en el nuevo disco de SFDK como antes lo hizo en el álbum de Kuko.
A lo largo de la noche, hubo varias improvisaciones breves a capella, celebradas críticas "a los urdangarines del mundo" y otras reivindicaciones propias de la filosofía rastafari de un Morodo que vistió camiseta blanca y sus habituales rastas infinitas, dándose justos respiros para que la banda tuviera su protagonismo, exhibiéndose en el pasaje instrumental del único bis como antes lo hicieron todos juntos con uno de los hits del madrileño, "Babilonia".
Conviene destacar que hubo un par de solos de saxo que añadieron color al sonido de la banda y que Morodo cantó un tema con Fuckop Family, el grupo de Alicante que hizo de telonero, una formación en ascenso. Tampoco faltó el mensaje para el barrio, con "Bad Boys", apelando a la necesidad de tener los pies en la tierra y saber que ciertos valores que enseñan las calles no se compran con dinero; y hablando de plata, o de euros, hay temas de este hijo de Madrid, nacido en 1979, como "Wild west", que retratan bien las injusticias del actual sistema económico, una faceta de Morodo que convive con cortes más propios de su lema "On love", caso de la dulce "Tú Eres Como el Fuego" o... "¿Qué vas a hacer?", buena mezcla entre un estilo y otro al tratar la sensibilidad social de un tema tan delicado como los malos tratos rodeado de una cadencia pegadiza que comunica sin distraer.
En medio de cierto ascenso de los sonidos cercanos a Jamaica, Morodo acaba de demostrar que está por encima del resto. Su anunciado tour de 2012 por varios paises sudamericanos confirma que aquel mercado cada día tiene más peso y que se puede triunfar naciendo en el underground sin perdir perdón por ello.
