Marcus Miller, ni dos apagones eclipsan al rey del bajo
Por: Sergio Santos Sanchez
Muy pocos artistas de un género poco mayoritario como el jazz resisten tantas décadas en primera fila como Marcus Miller. Fue acompañante y compositor de algunos conocidos temas de Miles Davis en los años 80 [Miles siempre contó con genios al bajo, baste citar a Ron Carter en los años 60].

26 de julio de 2015 en Plaza de Toros, Getafe, Madrid
- · Grupo: Marcus Miller + Antonio Lizana Qquinteto.
- · Público: Unas 2.500 personas.
- · Precio: 22 euros.
- · Promotor: Festival Cultura Inquieta 2015.
Muy pocos artistas de un género poco mayoritario como el jazz resisten tantas décadas en primera fila como Marcus Miller. Fue acompañante y compositor de algunos conocidos temas de Miles Davis en los años 80 [Miles siempre contó con genios al bajo, baste citar a Ron Carter en los años 60] y hoy Marcus es de los pocos nombres del mapa jazzístico internacional que logra admiración fuera de ese género. Por lo tanto, nadie como él para cerrar la edición 2015 del Festival Cultura Inquieta que comenzó con los africanos Osibisa, todo un ejemplo de riesgo y calidad.
La noche comenzó con la poderosa actuación del cantante y saxo gaditano Antonio Lizana y su quinteto, en gira con un segundo disco llamado Quimeras del Mar. Su directo es una racha de aire fresco que mezcla el jazz con el flamenco y el funky en una increíble fusión que maravilló al público pese a los más de 35ºC del coso taurino de Getafe hasta bien pasadas las nueve de la noche. Cabe destacar la versatilidad de Antonio, cantando, tocando percusión y soplando el saxo en diversas canciones. Os recomiendo seguir las aún tempranas andanzas de esta banda dotada de un sonido único.
Bien entradas las diez de la noche, Marcus salió a escena con su inseparable Fender Jazz Bazz para atacar "Hylife", la primera canción de su último disco Afrodeezia, [2015]. Su sonido es impecable pero ¡oh!, no así el abastecimiento eléctrico del recinto que no pudo hacer frente al desliegue de watios que Miller y su banda ofrecían, así que la banda y el público se quedaron a oscuras y en silencio... bueno, solo a oscuras. Los músicos abandonaron los instrumentos eléctricos y comenzaron una jam improvisada de percusiones y vientos que se alargó durante los más de cinco minutos que estuvimos sin luz. El público, lejos de amilanarse, les arengó desde el mismo momento en el que la electricidad decidió abandonarnos. Os aseguro que fue impresionante ver cómo una banda de este calibre afrontaun impedimento como este sin despeinarse.
Tras el restablecimiento del poder eléctrico, la banda siguió con el tema inicial, que contando la jam intermedia se alargó más de 12 minutos. Tras terminar, Miller se colgó un gimbri, un instrumento originario de la zona central del África sahariana que le regalaron en uno de los conciertos que dio en Marruecos hace años. Su peculiar sonido, dulce y apagado, dio la introducción a "B's River", la segunda del reciente álbum y cuya melodía principal fue tarareada por el público durante el segundo [y más breve] apagón, mientras la banda no dejaba de tocar.
Al fin, los problemas técnicos cesaron y Marcus pudo dirigirse al público para darnos las gracias por venir, por acompañar los apagones y por la cálida bienvenida que siempre le damos en nuestro país. Recordó que hace más de 25 años [concretamente en 1987] visitó España por primera vez, tocando junto a Miles Davis, y nos confesó que somos uno de sus destinos favoritos.

Foto: Marcus Miller, a la derecha, soplando el saxo como ejemplo de polivalencia
Aprovechando que estaba en modo confesionario, Miller nos dijo que hay muchas líneas de bajo que han marcado su vida y su carrera musical, muchas de ellas de la Motown. Una de ellas, que tocó mientras hablaba, procede de la famosa "My Girl", de The Temptations. Y otra, que declaró como su línea de bajo predilecta, es la de "Papa Was A Rolling Stone", del mismo grupo, que Marcus ha versionado en su último álbum, core que arrancó abundantes gritos entre el público.
Marcus Miller es un virtuoso del bajo. Uno de los bajistas más brillantes que han existido jamás pero su amplitud de miras le impide estancarse ahí. También ha cultivado su habilidad como guitarrista, pianista, teclista, contrabajista, saxofonista y, para sorpresa de gran parte del público reunido en Getafe, también como clarinetista. De hecho, ese fue uno de los primeros instrumentos que dominó cuando solo tenía 13 años. Aquí, optó por el clarinete bajo al interpretar la soberbia "Goreé" [isla de Senegal donde se hacinaban millares de africanos antes de deportarlos hacia Estados Unidos para ser usados como esclavos hasta su muerte]. Con una espeluznante introducción solo a piano con el resto de la banda uniéndose poco a poco durante 15 minutos de duración, este tema fue el punto álgido del concierto, incluyendo un extraordinario dueto de vientos.

Foto: Antonio Lizana cantado como invitado en la parte final de la noche
Aparte de su evidente virtuosismo, Miller lleva una formación variopinta en edad pero uniforme en habilidad musical. Mención especial merecen Lee Hogans [trompeta y vientos variados] y Adam Agati [guitarra], aunque Brett Williams [¡que acaba de soplar tan solo 23 velas!] a los teclados no se quedó atrás en cuanto a aplausos. Mino Cinelu a la percusión, Alex Han al saxo y Louis Cato a la batería completan el apoyo perfecto para el bajista de Nueva York.
A sus 56 años, Miller no tiene intención alguna de dejar de asombrar a medio mundo con su arte y su compromiso social; no en vano fue declarado Artista de la UNESCO para la Paz en 2012 y Delegado de la Ruta de la Esclavitud al año siguiente. Esos reconocimientos fuera del ámbito musical son solo la punta del iceberg de todo lo que este inquieto artista americano representa.
Según se acercaba el final de la velada, llegó uno de los momentos más especiales: la banda de Marcus invitó al escenario a la de Antonio Lizana durante la interpretación de "We Were There", dejando que el cajón flamenco y la voz de Antonio brillaran en mitad del tema. Impresionante fusión del jazz afroamericano con el flamenco moderno que bien valeó la entrada al concierto.
Tras ello, gozamos de un breve bis donde el público no cesó de pedir la vuelta de los músicos [¡por fin! Una buena costumbre, desgraciadamente perdida en los últimos tiempos], que volvieron para interpretar la bella "I Still Believe I Hear", un corte con influencias árabes y una bella melodía de violín [mi favorita del nuevo álbum], tras la cual se despidieron con agradecimientos prometiendo volver pronto.
El broche al concierto y al festival llegó con "Xtraordinary", la canción encargada de cerrar la extraordinaria actuación de este grupo de extraordinarios músicos, dejándonos muy satisfechos y necesitados de otra ración de Afrodeezia a no tardar. Junto a Marcus Miller, también se despide el Festival Cultura Inquieta 2015 tras convocar a más de 30.000 asistentes en casi tres semanas de conciertos, según fuenets oficiales. La ambición de seguir creciendo y seguir ofreciendo una programación que, como año tras año, junta lo mejor del mundo independiente con grandes nombres ya consolidados de diversos ámbitos es lo que define al evento madrileño. Un orgullo ser inquietos :)

Foto: Miller entre el saxo y el trompetista de su bestial banda en el Cultura Inquieta 2015
