Lucas 15, la noche de los espejos sonoros
Por: Ricardo Carrillo de Albornoz
La sala Joy Eslava estaba llena casi al completo de su aforo para asistir a la presentación del primer trabajo de Lucas 15, ese proyecto que une a los asturianos Xel Pereda y Nacho Vegas.

28 de febrero de 2008 en sala Joy Eslava, Madrid
- · Grupos: Lucas 15.
- · Público: Casi lleno [unas 800 personas].
- · Precio: 12 euros ant. /15 taquilla.
- · Promotora: Love To Art.
La sala Joy Eslava estaba llena casi al completo de su aforo para asistir a la presentación del primer trabajo de Lucas 15, ese proyecto que une a los asturianos Xel Pereda y Nacho Vegas haciendo una revisión del cancionero folk astur en clave de rock, algo que ya habían hecho en directo antes de dar ese nombre bíblico al proyecto, como puedes comprobar en una crónica que publicamos hace un año de su bolo en Mallorca.
Antes de que el dúo saliera a escena... se escuchó durante varios minutos [en su versión sin adaptar] el tema "Moces a bailar". Esto sería una constante durante todo el concierto: antes de la interpretación de cada tema, íbamos a ir escuchando su versión original por los altavoces de la sala, todo un curioso juego de espejos sonoros.

Foto: Lucas 15
La idea de llamar al proyecto Lucas 15 tiene su origen en unos Evangelios que Xel Pereda tenía en casa: la parábola del hijo pródigo representa, en cierto modo, el sonido de esta valiente aventura, la vuelta desde el rock a la música tradicional de su tierra. "Si el folk anglosajón es una de las principales influencias del rock y el pop desde sus inicios, ¿por qué no podía ser el folk asturiano un punto de partida excelente?".
A "Moces a bailar" siguieron "No hay tal andar, el diciembre mes glaciar" y "Adiós la mío vaca pinta", con Nacho Vegas poniendo la voz a la mayoría de los temas, interpretando con una actitud algo enigmática, siempre con la mirada oculta tras sus eternas gafas de sol. Mientras tanto, Xel Pereda le iba dando réplicas a la guitarra, aportando más dinamismo y también más chispa a un cancionero que iba envolviendo el escenario. Junto a ellos, completando el grupo... Chus Naves, a los teclados; Luís Rodríguez, al bajo; y Manu Molina, a la batería.

Foto: Nacho Vegas, al frente de Lucas 15
El repertorio del primer disco de Lucas 15 incluye romances tradicionales, añadas, villancicos y cantares de ciego. Es un trabajo arriesgado y no es sencillo llevar ese tipo de música al terreno del rock, sin embargo, Lucas 15 consigue mezclar bien esos ingredientes, obteniendo como resultado un conjunto de bellas canciones rock, diferentes a lo que escuchamos de forma habitual, aunque es cierto que su puesta en esceca en aguas de directo fue, a ratos, algo irregular a nivel vocal.
Entre los asistentes, daba la sensación de que abundaban los asturianos, justo la parte del público que estuvo más animada, la que más y mejor sentían la música de Lucas 15, entregándose a la fiesta de forma especial. En la última parte del repertorio, destacaron por encima del resto... cortes como "Romance de la Palestina", "Los fayeos de Mayo" [canción dedicada a los amigos muertos] y la magnífica "Teresina".

Foto: Lucas 15, en Madrid
En el bis, Nacho Vegas hizo una intensa interpretación [ayudado por el público] del himno de los mineros "Santa Bárbara Bendita" y la noche remató con Xel Pereda interpretando la sentida canción de cuna "Con tomillo y romero".
Un concierto bueno y con valores que van más allá de la música, emociones con aroma a tierras del norte mojadas por aguaceros folk y barro de lamentos.

Foto: Lucas 15
