LP convierte el Noches del Botánico en una celebración rockera de sus grandes canciones
Por: Sergio Santos (texto y fotos @u2santos)
En esta crónica de los conciertos de Laura Pergolizzi (LP) y Jet Vesper en Madrid os contamos como es por dentro el ciclo Noches del Botánico 2026 cuando nos visita la autora del eterno hit "Lost on You".

29 de julio de 2026 en Real Jardín Botánico Alfonso XIII de la Universidad Complutense, Madrid
- . Grupos y artistas Laura Pergolizzi (LP) y Jet Vesper.
- · Recinto: Jardín Botánico de la UCM (Madrid).
- · Público: Unas 3.000 personas.
- · Promotora: ciclo Noches del Botánico 2026.
LP, nombre artístico de Laura Pergolizzi, regresó a Madrid para presentar un repertorio que mira tanto al pasado como a su nueva etapa. El concierto del 29 de julio en nuestro querido Jardín Botánico de la UCM, dentro del ciclo Noches del Botánico, dejó claro desde los primeros compases que sus canciones pueden crecer mucho cuando se llevan al escenario con una banda potente. Antes que ella, eso sí, cantó el australiano Jet Vesper, telonero de este programa doble de pop rock.

"Girls Go Wild" fue un comienzo perfecto para entender por dónde iban a ir los tiros: guitarras, batería y una LP tremendamente cómoda sobre el escenario. El sonido fue mucho más rockero de lo que uno podría imaginar escuchando algunas de sus grabaciones más conocidas, sin perder ese componente pop y melódico que ha convertido a la estadounidense en una artista de alcance internacional.
El repertorio recorrió buena parte de su trayectoria. "When We're High", "Muddy Waters", "No Witness", "Tightrope" o "Other People" recordaron la importancia de "Lost on You" (el vídeo de esa canción supera los 612 millones de visualizaciones), tema que da título a ese álbum de 2016 que terminó convirtiendo a LP en un fenómeno internacional. De aquel disco también proceden "Lost on You" y "Strange", dos canciones que demostraron anoche que el paso de los años no ha reducido un ápice su capacidad para conectar con el público. Laura, habladora y bromista, no dejó de intentar conectar con el público madrileño y, aunque en ocasiones la barrera idiomática impidió una conexión completa, el respetable respondió muy correctamente durante todo el concierto.

Incluso en los temas menos conocidos hubo una entrega notable, algo especialmente significativo teniendo en cuenta que LP no se limitó a construir un repertorio de grandes éxitos (aunque, dicho sea, no faltó ninguna de las 10 canciones más escuchadas de su Spotify).
La mirada hacia el futuro llegó con varias canciones recientes. "Shelly", publicada en abril de este mismo año, fue probablemente la novedad más evidente; también sonaron "Love Is All I Have", estrenada apenas un mes antes del concierto, y "Best In Life", lanzada el 22 de julio, apenas una semana antes de la cita madrileña. Es decir, el público estaba escuchando material prácticamente recién salido del horno.
El apartado instrumental tuvo además un protagonista evidente. El guitarrista Andrew Berkeley Martin, músico, productor y compositor con una larga trayectoria junto a artistas de primer nivel, mostró una técnica considerable y una presencia escénica difícil de ignorar. Quizá demasiado difícil: sus ganas de protagonismo fueron evidentes en varios momentos y por momentos pareció dispuesto a recordar que él también estaba allí para ofrecer espectáculo.
Pero el centro de todo siguió siendo LP. Su voz, especialmente cuando abandona el registro más contenido para lanzarse a los agudos y a sus característicos silbidos, continúa siendo el elemento que hace reconocible cualquiera de sus canciones en cuestión de segundos. Nada malo que reseñar sobre el sonido, potente y definido como en todos y cada uno de los muchos conciertos que hemos visto en este recinto.

El tramo final, con "Lost on You" (la canción que casi, casi la convierte en una 'one hit wonder', etiqueta de la cual ha huido con mucho trabajo), "Long Goodbye" y el bis con "Tightrope" y una versión alagada de "Strange", cerraron una noche en la que LP demostró que su música admite mucho más músculo del que algunos de sus éxitos podrían hacer pensar. Una banda solvente, una protagonista en plena forma y un público entregado hicieron el resto. LP no vino al Botánico únicamente a cantar sus canciones: vino a convertirlas en rock.





