Lola Índigo corona Alcalá de Henares con fuego, lágrimas y una oda al presente en su cierre de gira
Por: Pedro Serrano Moyano @pesermoy
Lola Índigo protagonizó el pasado sábado, 5 de septiembre, una de las citas más esperadas de la novena edición de Los Conciertos de la Muralla, en Alcalá de Henares, Madrid, con su gira estival, "Romance de una Noche de Verano".

5 de septiembre de 2026 en Huerta del Obispo, Alcalá de Henares, Madrid
- · Grupos: Lola Índigo.
- · Recinto: Huerta del Obispo, en Alcalá de Henares, Madrid.
- · Promotora: Ciclo Conciertos de la Muralla.
- · Precio: Desde 49 euros.
- · Público: Unas 10.000 personas.
El sábado 5 de septiembre de 2026 quedó marcado como el punto final del recorrido veraniego de Lola Índigo. La artista granadina eligió el recinto amurallado de la Huerta del Obispo, en Alcalá de Henares, para cerrar su gira 'Romance de 1 Noche de Verano' frente a cerca de 10.000 asistentes. Esta cita suponía su única actuación del año en la Comunidad de Madrid, lo que explica la alta expectación y las largas colas formadas en los alrededores desde horas antes del inicio por un público principalmente joven y familiar.

El espectáculo, estructurado en tres actos y un bloque final, arrancó pasadas las 21:30 horas. Con una escenografía de doble altura que evocaba los arcos y balcones de la Alhambra, Lola Índigo irrumpió de blanco impoluto y portando un gran abanico. La velada comenzó con su interpretación de 'Verde', un tema con claras inspiraciones de Lorca. Acto seguido, dio paso a su gran éxito fundacional 'Ya no quiero ná', respaldada por un sólido equipo de once bailarines. El despliegue visual y técnico no tardó en incorporar fuego real durante 'Maldición', continuando con himnos de sus inicios como 'Mujer bruja' y 'Santería'.

El segundo tramo del concierto bajó las revoluciones para adentrarse en un ambiente más pausado y teatral. Tras un interludio visual ecuestre con música flamenca de fondo, la vocalista apareció vestida de negro para cantar 'Mala suerte' sentada en una silla. Fue en este bloque donde se vivieron los instantes más íntimos de la velada: un recuerdo emocionado dirigido al cielo en memoria de su abuela y un set orgánico acompañada por la guitarra de José del Tomate y el cajón flamenco de Jony Cortez. En este formato sonaron 'El condenao', 'De plastilina' y una celebrada versión del clásico 'Corazón partío' de Alejandro Sanz. El primer pase de invitados especiales ocurrió aquí, con la aparición en el escenario de las artistas Lia Kali y Salma para cantar 'Tus iniciales', superando rápidamente un pequeño fallo técnico con los micrófonos.

La recta final del concierto de Lola Índigo en Alcalá mutó hacia un espíritu festivo y discotequero. El tercer acto pisó el acelerador con coreografías exigentes y temas de corte urbano y electrónico como '1000COSAS', 'An1mal', 'Mi coleta' y 'Discoteka'. La mexicana Kenia Os se sumó al espectáculo para interpretar la colaboración 'Fifty Fifty', elevando la energía del recinto antes de que la propia Lola Índigo bajara al foso de seguridad para interactuar de cerca con las primeras filas durante 'Corazones rotos'.

Pero más allá de un extenso repertorio que rondó la treintena de canciones, la crónica del concierto quedó marcada por la conexión verbal de la artista con el público. Visiblemente conmovida y definiendo su estado de ánimo como "felizte" (un término acuñado para explicar su mezcla de felicidad por el hito y tristeza por el final de la gira), la intérprete instó a los espectadores a guardar los teléfonos móviles por un instante.

Además, en un alegato a favor del presente, Lola Índigo animó a los asistentes a abrazarse y mirarse a la cara, recordando que esa podría ser "la última noche del verano, pero también la última de tu vida". Asimismo, dedicó palabras de profundo agradecimiento a sus bailarines, cediéndoles el micrófono y reconociendo su labor como el auténtico motor del show.

El colofón de la cita alcalaína con Lola Índigo llegó con 'El Dragón', interpretada en solitario con un pie de micro, y un cierre multitudinario al ritmo de 'La Reina' y 'Moja1ta'. Para esta última canción, varios seguidores subieron a bailar al escenario, rompiendo la barrera entre artista y público. Tras acabar la música en directo en la Huerta del Obispo, la fiesta se prolongó de la mano del DJ Blin Blin, clausurando una de las convocatorias más potentes de la novena edición de Los Conciertos de la Muralla.




