CRÓNICA: La Casa Azul - Madrid

La Casa Azul, un oasis de optimismo y felicidad


Por: Alejandro Chamizo / Fotos: A. C.

Decía la gran Raffaella Carrá "Que fantástica, fantástica esta fiesta"; y con ese pensamiento salí tras ver el espectáculo de La Casa Azul en su segunda noche en Madrid. Referirse a un concierto de La Casa Azul como una gran fiesta es la definición perfecta para su impactante despliegue de luces, globos volando, confeti en cantidades industriales y fuegos artificiales. El grupo de Guille Milkyway ofrece una fiesta universal.

La Casa Azul, crónica de concierto

23 Abril, 2022 | Alejandro Chamizo / Fotos: A. C.

23 Abril de 2022 en sala La Riviera, Madrid

  •  Grupos: La Casa Azul + Soléa Morente.
  •  Público: Unas 2.250 personas. Lleno.
  •  Precio:: Desde 26 euros en venta anticipada.
  •  Promotora: Elefant Records.

La puesta en escena de esta gira de La Casa Azul es similar al de sus últimas actuaciones (recuerdo uno que cubrí para LA GANZÚA en la sala But, en 2019), consiste ahora en una pantalla gigante y dos plataformas también como pantallas donde dos miembros del grupo se colocan arriba y  otros dos, abajo. En el centro, Guille Milkyway con cascos y gafas futuristas y de fondo el puente instrumental de su última canción: “No hay futuro.”

Da igual los años que pasen porque los nuevos temas de La Casa Azul siguen siendo exquisitos, y ellos igual de queridos por su público (no hay tantas bandas que aguanten tan bien el paso del tiempo).

La sala, a reventar (con sold out dos noches) vibró con un inicio de concierto orientado a sus temas antiguos: “Chicle cosmos”, “No más Myolastan” (a partir de aquí, sin las gafas) y de “Chicos Malos” a “Los chicos hoy saltarán a la pista”. Fue en esta última cuando ya nada se diferenciaba con las madrugadas de La Riviera, todo era una discoteca. En medio de toda esa vorágine de felicidad me encantó ver a gente sonriendo de todas las edades, tan diferentes, tan diversos algo en lo que Guille Milkyway pensó desde el primer momento que quiso crear este proyecto. Era un micro universo el que había en la pista.


Pero toca volver al que por ahora es su más reciente álbum (aunque ya está trabajando en el próximo), era el turno de “Hasta perder el control” (increíbles esas animaciones retro de anime y dibujos animados de los 80/90, l) y “A T A R A X I A”. Fue en esta parte del concierto cuando Guille, intentando reservarse la voz para estar óptimo en el resto del largo setlist, necesitaba los agudos de su compañero, al que le avisaba con una mirada y sonrisa de complicidad. Se notaba el buen rollo y el cariño que había en el equipo. De hecho, fue justo después cuando Guille quiso que el público aplaudiera a Aurelio, del Staff y la gente, obediente, se puso a corear su nombre (incluso en varias ocasiones a lo largo del concierto).

Uno de los momentos más íntimos de la noche fue la interpretación, simplemente con Guille al piano, de “Yo también” (qué bien hizo la Academia de Cine en darle ese Goya a Mejor Canción en 2010 a este coqueteo indie – rumbero) la sorpresa vino cuando se animó a cantar, de repente, una versión de “Corazón Partío” de Alejandro Sanz. La sala se cayó a aplausos de los presentes, a lo que Guille respondió, en forma de suspiro, con un “ay, el amor…”



Pero luego llegó “El momento”, volvemos al baile. Quiero hacer mención especial a una de mis favoritas en el concierto, que casualmente es de las más recientes: Entra en mi vida. Fue especialmente emocionante notar el aura de optimismo que impregna el tema y cómo algunos miembros de la discográfica Elefant Records bailaban y lo daban todo a un extremo del escenario, tras las telas. Luego, “El final del amor eterno”, “Fiesta universal” (donde todo volvió a llenarse de color) y "Esta noche solo cantan para mí". En esta última vuelvo a hacer un apunte sobre los maravillosos visuales de las pantallas, en ellas se podían ver a lo largo de la canción a referentes femeninos musicales de Guille donde aparecían desde Raffaella Carrá (que abría la canción y no sería la primera vez que iba a ser homenajeada esa noche) hasta Lorde o Judy Garland, en el terreno nacional podíamos ver a Amaia, (ojo) Bad Gyal y algo más cañí: Las Grecas. Imposible no sonreír.

Turno de agradecimientos, aquí Guille fue bastante generoso en cuanto a los homenajes, pues estuvo cerca de 5 minutos dando un momento especial (y merecido) a su equipo, tanto a los músicos que le acompañaban como a los técnicos de luces, staff… “llevo 25 años soñando con poder dar un concierto como el que intentamos hacer y era como muy difícil, yo pensaba que no lo iba a poder hacer nunca pero entonces comprendí que era un trabajo de mucha gente, todos pensando en la misma idea. Y ayer pensé en esto cuando terminé el concierto porque tú dices “gracias, Madrid” por la euforia del momento y ya está, pero aquí hay mucha gente detrás”.

La música volvió al escenario con la que es, si no mi favorita, de mis preferidas de su discografía: Sucumbir. Es imposible juzgar con objetividad una actuación cuando tenía prácticamente lágrimas en los ojos de radiante alegría. Qué fuerte.

Me recuperé poco a poco mientras sonaba la magnífica "Saturno (todo vuela)", de su último disco. Entramos en la parte más “mr. wonderful” del concierto con "El momento más feliz" (la primera parte de la canción solo con Guille en el piano y luego con el resto de la banda) y "Hoy me has dicho hola por primera vez" (nuevamente, amor eterno a los visuales con la estética que tenía La Casa Azul en sus primeros años, fantástico) seguido de "Me gustas "(ambas muy parecidas y del primer disco). Y justo después, “Ivy Mike”, “una canción que habla de lo mismo que la anterior, pero que se escribió muchos años después”, introducía Guille antes de envolvernos en el tema más ¿reggaetonero? del grupo.




Y ahora sí, llegó la invitada, no sabéis la ilusión que me hizo ver a una Soleá Morente desatada y demostrando lo diva que es en el escenario de la Riviera versionando a la Carrá en ese estupendo tema que salió a principios de este año que es "No pensar en ti". Otro homenaje más a Raffaella. “Estamos afortunados, felices, de tener hoy con nosotros a la única e incomparable Soleá Morente” la presentaba Guille.

Y después de esta italo rumba electrónica, toca reposar, Guille vuelve a sentarse en el teclado y surge la magia en el momento más precioso de todo el concierto: Como un fan, en su versión acústica. Solo bastaba con echar un vistazo alrededor y ver a la gente llorando, abrazados y a parejas mirándose, cómplices. Antes de esto, hizo una versión, especial y dedicada a Lluis (del equipo de La Casa Azul) “a él y a mí nos gusta esta canción”, acto seguido versionó a piano Para no verte más de La Mosca Tsé-Tsé, “es que es preciosa, aunque no haya salido en las listas del año”.

La última parte del concierto estuvo marcada por los temas “Todas tus amigas”, “Podría ser peor” (que siempre, da igual el momento en el que suene, es un bombazo), “Superguay” y “La gran esfera”. Pero claro, evidentemente faltaba la que faltaba.



“La revolución sexual” dio riendas sueltas al público para hacer un ritual más que estudiado, el de agacharse durante el puente de la canción, en la que Guille convierte el tema en una balada para después alzarse lo más arriba posible con el clímax final.

Nunca tendré suficientes palabras que agradecer (incluso esto no le hace justicia) a Guille por haber escrito y creado un tema con el que muchos llegamos a valorarnos lo suficiente como para dar un paso al frente y decir “este soy yo”, la revolución y el despertar sexual, y dejar de maquillar nuestra identidad. Además, esta vez aquel instrumental robótico se fusionó con el hit de Raffaella Carrá, “Rumore”, versión que ya pudimos escuchar en primicia en aquel "Cachitos" (La 2, TVE) de esta pasada Nochevieja en el que se homenajeaba a la italiana por parte de grupos como la propia Casa Azul.

Por último, el broche final lo dio un futuro clásico, coreada hasta los máximos decibelios: "Nadie pudo volar" y un fin de fiesta entre aplausos y vitoreos para Guille y su equipo, que saludaron y agradecieron a los presentes por estar esa noche con ellos mientras sonaba por los altavoces de la sala el remix de "Podría ser peor".


 

Por fin volvía La Casa Azul a darlo todo a lo grande en una sala de Madrid, después del parón en 2020, en el que consideraban que era el mejor momento del grupo (con un directo y equipo compacto). La propuesta de evasión y euforia que se propusieron volvió a la capital en estos dos conciertos de abril en La Riviera con un setlist de casi dos horas y media. Lo que se consiguió aquella noche, entre saltos, bailes, gritos y luces (desde luego no aptas para epilépticos) fue un oasis de optimismo en la ciudad, los asistentes estaban firmemente convencidos de que aquel lugar, en ese momento, era el sitio más feliz de La Tierra.

Aunque a veces tengamos la impresión de que el mundo se está desmoronando, solo nos queda bailar, en una fiesta universal y liberarnos de todo aquello que no nos hace disfrutar realmente de la vida, enamorarnos, gritar y bailar. Si La Casa Azul escribiera un testamento, estas serían las palabras claves, como para no sucumbir…

¡Sean todos ustedes bendecidos por el sonido efervescente!

 

ARTÍCULOS RELACIONADOS CON La Casa Azul

crónicas

La Casa Azul en el playlist pop de las nuevas generaciones

La Casa Azul

El público está impaciente. En Santiago de Compostela se va a vivir una auténtica noche de electropop. Todo empieza con...

23 Julio, 2019

crónicas

La Casa Azul revolucionan Madrid

La Casa Azul

Más de mil personas congregadas para disfrutar de la música de Guille Milkyway, de La Casa Azul. A pesar de...

28 Marzo, 2019

crónicas

La Casa Azul, pop hasta el infinito y más allá

La Casa Azul, crónica conciertoLa Casa Azul es lo mismo que decir Guille Milkyway, un catalán adicto al pop espacial que pone la música al servicio del baile y el...

12 Mayo, 2012

laganzua.net

© copyright 2001-2021

gestión y desarrollo: Amplitude

 

Noticias

Agenda de Conciertos

Festivales de Música

Crónicas de Conciertos

 

Críticas de Discos

Entrevistas

Blog

Reportajes

Foro

 

publicidad y promoción

contacto

mapa web

créditos

protección de datos

 

La Ganzua en Facebook
La Ganzua en Twitter
La Ganzua en Instagram

La Ganzua en Youtube

Volver Arriba

Volver Arriba

laganzua.net © copyright 2001-2021

gestión y desarrollo Amplitude

contacto

publicidad

creditos

mapa web

protección de datos