Kuraia, el dragón que arrasa
Por: Jesús Cortiñas
La noche empezó super pronto, a las diez y pico arrancó el maratón. Antes de Kuraia, estaba previsto que tocasen Cung Funk y Springfield.

29 de septiembre de 2006 en Carpa de Fiestas, Uribarri, Bilbao
- · Grupos: Kuraia + Springfield + Cung Funk
- · Público: sobre 400 personas
- · Precio: Gratis
La noche empezó super pronto, a las diez y pico arrancó el maratón. Antes de Kuraia, estaba previsto que tocasen Cung Funk y Springfield. Les vimos a ratos sueltos, entre que éramos unas 50 personas, que se tardaba mucho en cambiar el escenario y que, la verdad, no nos interesó su propuesta ni pusimos mucho de nuestra parte, nos pasaron desapercibidos.
Kuraia en vivo suena todavía mejor que en disco. La voz tiene más fuerza, las guitarras y la rítmica suenan bestiales, y a la media hora de empezar a tocar… ya nos hemos juntado unas 400 personas. Repasan los temas del debut homónimo y del tremendo Ep "Piztu da Piztia", ambos editados por Metak, discográfica que acaba de chapar.
Y en medio de su incendiario directo, destaca Fernando, un vocalista que se sale. No sólo se le entienden las letras, es que además se mueve y tira de la banda que es la ostia, y por si fuera poco no va de rollo autista, habla con el público y se agradece sentir que grupo y gente estamos del mismo lado.
Fernando estuvo en una banda aragonesa de hardcore llamada El Corazón del Sapo que se hinchó a tocar por Euskadi, al disolverse hace cinco o seis años, se enredó en la propuesta de Joseba, guitarra procedente de Dut, igual que el batera, Galder, que hace pareja rítmica con Mikel, que tocó en Anestesia… No llevan tocando cuatro días y lo demuestran, pero no es sólo eso, la escena en Euskadi está llena de gente veterana y a pocos les ves la actitud combativa de Kuraia, y encima es gente profesional, porque, insisto, sonaron de miedo, algo raro en bolos al aire libre, donde está de moda timar al personal con excusas sobre lo malo que es el equipo de sonido, el técnico y demás pijadas… Yo al menos, no veo a nadie capaz de sonar como ellos a las tres de la mañana sin parar de tocar bises… ¡cómo para acordarte de los teloneros!
