Kultur Shock, la banda que debería quitar el curro a muchos grupos de metal
Por: Pere Masramon
Una fusión de contundente rabia antisistema, de canto a la vida y de saber estar sobre el escenario... eso son en directo los impresionantes Kultur Shock.

15 de diciembre de 2006 en sala Clap, Mataró, Barcelona
- · Grupos: Kultur Shock
- · Público: sobre medio centenar de personas.
- · Precio: 8 euros
- · Promotora: Kasba Music.
Una fusión de contundente rabia antisistema, de canto a la vida y de saber estar sobre el escenario... eso son en directo los impresionantes Kultur Shock.
Llego a la sala a eso de las 22:30 h. de manos de mi colega y hermano Durban [saxofonista y escritor], mi otro hermanito, Toni Verd, está indispuesto y no puede cubrir este apetecible bolo. Al entrar, descubrimos que no hay más de 30 personas... ¡joder, qué asco! Conocí a los Kultur Shock hace tres años en la fiesta que la Facultad de Bellas Artes de Barcelona organizada cada año en la sala Apolo [Barcelona], entonces me parecieron un grupo distinto, potente y comprometido socialmente, me gustaron tanto que acabé comprando su disco... cuando algo vale la pena hay que apoyarlo.

Foto: Kultur Shock
Con más o menos 50 personas en la sala la banda nacida en Seattle y compuesta por un bosnio, un croata, un japonés, un búlgaro y dos americanos empezó a desplegar su contundente música. Mezclan punk rock balcánico, gipsy metal y no sé qué más estilos musicales. Siendo pocos pero bien avenidos, los Kultur Shock no hicieron un concierto para cumplir contrato, no, se dejaron el pellejo en el escenario y, poco a poco, la gente fue sintonizando con la presentación en vivo del disco We came to take your jobs away ["Vinimos a quitaros el trabajo"] y, la verdad, podrían quitarles el curro a muchos de esos grupos que creen hacer buen metal sin pasar de la pose.

Foto: Kultur Shock
Entre canción y canción Gino Sdjan, cantante, percusionista y trompetista de la banda, nos hablaba de los temas que tocaban, de sus preocupaciones como grupo y de las miserias que nos toca vivir . Eso sí en inglés, y... claro, debido al patético nivel de idiomas que, en general, tenemos, mucha gente no entendía nada. Sin embargo, les bastaba atacar otro tema para que el idioma universal de la música hablase por ellos y entrase por los oídos del público provocando una reacción nerviosa traducida en gritos, saltos, bailes y cabezas hacia adelante y atrás. Pura energía.

Foto: Kultur Shock
A medida que avanzaba el repertorio, estaba claro que estábamos disfrutando de un concierto bueno, muy bueno, notable, diría yo. La gente de la sala Clap abrió las puertas para que más gente pudiera disfrutarlo, todo un detalle por su parte. Al final nos juntamos casi un centenar de personas, todos hipnotizados por el soberbio violín de Matty Noble, el contundente bajo de Masa Kobayashi, las vitalistas guitarras de Val Kiossovski y Mario Butkovic, y la batería de Chris Stromquist. Ante Kultur Shock nadie puede dejar de bailar... y todo eran comentarios sobre el gran directo de esta banda y al acabar el concierto se llevaron una ovación tremenda tras aportarnos una visión diferente y mucho más rica de lo que suele ser un grupo reflejo de la sociedad multicultural actual. ¡Que se mueran las fronteras, que se quemen las banderas y que vivan las culturas!
Un concierto y un grupo cien por cien recomendable.

Foto: Kultur Shock
