Festival Xacobeo I, La Iguana x los Chemical = ¡orgasmo!
Por: Marisol Blanco / Xabier Sanmartín C. Foto: archivo
¿Si Bob Dylan tuviera un hijo fotógrafo...? Pues, seguro que no prohibía hacer fotos. Son el tipo de cosas que hace pensar que tener mucho dinero y fama destroza todo atisbo de humanidad.

15 de julio de 2004 en Monte do Gozo, Santiago de Compostela, A Coruña
- · Grupos Día 15: Lilith, Darkness, Iggy Pop, Massive Attack, Chemical Brothers.
- · Público: sobre 25.000 personas
- · Precio: 25 €. Abono: 70 €.
- · Promotora: Gamerco
¿Si Bob Dylan tuviera un hijo fotógrafo...? Pues, seguro que no prohibía hacer fotos. Son el tipo de cosas que hace pensar que tener mucho dinero y fama destroza todo atisbo de humanidad...
Eso pasó el tercer día de un festival sin nombre, sin web y sin dossier informativo. Por eso a los catalanes Lilith les confundió todo el mundo con otras bandas guiris de nombre similar. Una pena porque fueron la única banda nacional de las trece propuestas del cartel, aunque también es verdad que el grupo no mandó un mísero email para aclarar el equívoco.
Ellos abrieron el festi y casi nadie les vió. De hecho lo que más trascendió fué las mallas agujereadas que Agnes, la vocalista, lució sobre el escenario. Salieron a las siete de la tarde y considerando que el Monte del Gozo está en las afueras de Santiago, a esa hora la mayor parte de la gente o no había salido todavía de currar o estaban de "terracing".
Había ganas de vera los Darkness pero... ua, ua, ua, uaaaaaaa... Deben haberse creído todo lo que la prensa british escribe sobre ellos y parecían más un espectáculo de circo que una banda de rock a lo Thin Lizzy, se ve que pasan mas tiempo ante el espejo que ensayando. ¿Conclusión? Tienen un futuro tremendo porque hoy importa poco saber tocar o no.
En pleno día salió la Iguana y los Stooges... un show de hora y media que dejó un charco de baba alrededor del escenario. Tremendo directo, incendiario, con la Iguana imparable de voz, mala leche y movimientos. No faltó ni un manguerazo a las primeras filas, convertidas en piscina para que se tirase en plancha la Iguana. Acabó el vuelo medio sangrando pero le daba igual, cantaba y repartía gorerock como él sólo puede. Cuando se fué, todo el mundo pensamos... ¿vaya marrón para los que salgan detras! pero... no.
Hubo casi 40 minutos hasta la aparición de Massive Attack. Favorecidos porque ya entraba la noche, su colchoneta electrónica permitío encontrar un respiro para los pies y perder la cabeza. Su mar de sensaciones y ese dominio de la cadencia suave fueron como un gigantesco masaje a las 25.000 personas que se calcula que estuvimos en el primer día. El toque soul con gotas arembí de la parte final del show acabó sembrando cierta somnolencia, plácida eso sí. El juego de luces, tipo "faders", jugando con rojos y verdes entretenía la vista y el alma. Y falta hacía porque fueron una loncha de tranquilidad en mitad del sandwich formado por Iggy y por el ejército de electrobeats de los...
Chemical Brothers: Tom y Ed pisaron el escenario y bastó escuchar... "Hey boy..." para lanzarnos a todos al éxtasis... Sus primeros cuarenta minutos de show fueron una exhibición del manejo de los crescendos, tirando a veces de electrobreakpop, mostrando su cara más alegre, su show más happy, gracias al mágico entendimiento de beats y pantallas de vídeo. Hicieron un par de pausas en sus casi dos horas de show, terminado con media hora en plan freestyle, más tranqui, gustándose y demostrando lo acertado de su decisión al abandonar la facultad de Historia para centrarse en la música. Sí, hasta vimos moverse a cuadrillas de cuarentones con camis de los Stooges agitándose más que las mejores gogo girls de Bennicassim. Gustaron a fans y a gente que no sabía ni pronunciar su nombre mínimamente bien... "¿como dices que son?, ¿los Quimitals...?" Lo importante es que su actuación puso un soberbio final a base de electrónica y fragtales... ¡vaya química la del primer día!
[...continuará...]
