Europe, no sólo son "Is The Final Countdown"... nino niiiino
Por: Ekaitz Cancela
Europe, tras visitarnos hace un año junto a Whithesnake y Def Leppard, han vuelto como cabeza de cartel demostrando ser mucho más que una banda de un solo hit.

28 de marzo de 2014 en sala Santana 27, Bilbao
- · Grupos: Europe + Space Octopus.
- · Público: Más de 1000 personas [casi lleno].
- · Precio: 40 euros en venta anticipada.
- · Promotora: Rocknrock
Europe, tras visitarnos hace un año junto a Whithesnake y Def Leppard, han vuelto como cabeza de cartel demostrando ser mucho más que una banda de un solo hit. La larga recta que se cruza para llegar a Santana 27 [Bilbao], donde pasados unos minutos de las nueve arrancó su concierto, era un preámbulo de lo que luego depararía este grupo sueco de hard rock encabezado por el vocalista Joey Tempest: coches inundando las solitarias calles alrededor del local donde a pesar de no colgarse el cartel de soldout... la sala principal estaba a rebosar.
Europe han vuelto a Bilbao para presentar su último trabajo, Bag of Bones (2012), disco de oro en su país que ha contado con la producción de Kevin Shirley, que antes ha colaborado con Journey, Iron Maiden, Led Zeppelin, Aerosmith o Dream Theater, un álbum donde el guitarrista de rock and blues Joe Bonamassa colabora en el corte que titula ese trabajo.
Momentos antes de empezar, se alzaba sobre el escenario un telón negro con el símbolo de la banda nórdica pero hasta que los focos no les iluminaron... el público no rompió el silencio con el primer aplauso de la noche. Arrancaron fuerte con "Riches to Rags" pero el ambiente no estaba caliente pese a que les precedieron clásicos como "Girl From Lebanon" o "New Love in town". La gente disfrutaba pero sin mucho aspaviento.
Los majestuosos punteos de John Noruml a la guitarra y la destreza del hombre al teclado, Mic Michaeli, iban dotando al show de un ambiente sobrecogedor. Trazaban un antes y un después en cada tema tras la antesala de la batería y de una voz que después se alzaría sobre el sonido del resto.
A mitad de la actuación, hubo hueco para el recuerdo de temas antiguos propios del mejor de rock melódico.
La guitarra acústica portada por Tempest y los punteos más sosegados de Norum rompieron la monotonía e hicieron las delicias del público, buena parte del cual se notaba que ha seguido su recorrido durante todos estos años...

Foto: Europe, mucho más que su gran hit "Is the Final Countdawn"
El torrente entremezclado de armoniosas y agudas notas que envolvían la sala no parecían hacer mucha mella en el público pero sí lo hizo "Wasted time", que interpretada con pandereta, despertó un poco a la aletargada sala. De ahí en adelante llegó la mejor cara de Europe, al tocar "Demon Head" siguieron la línea de otros temas míticos.
Esos que más encienden a sus fans. Y así llegaron hasta "Carrie", el tema que hizo a todo el mundo desenfundar su móvil con algunos abrazados al ritmo de la letra....
Ese clásico se llevó una de las ovaciones más grandes de la noche, y con razón. Estuvo bien interpretado, con la voz y el resto de la banda guardándose de cuidar cada octava y cada parte de la letra de un himno de este grupo que tras el parón durante la década de los años 90 sabe seguir adelante en pleno siglo XXI.
Después de tocar un par de cortes más duros ante otras tantas muestras de afecto por parte del ahora sí entregado público, llegó un gran solo de batería por parte del bueno de Ian Haugland, previo al turno de "Rock The Night", el mejor preámbulo para lo que se avecinaba como el tema estelar de Europe.
Tras un breve descanso, donde el público clamó"oe, oe,oe.."’ y "beste bat" ["otra más", en euskera], el quinteto volvió y como si de 1986 se tratara, interpretaron uno de los temas que les lanzó a la fama, "Is The Final Countdown". De sobra conocida canción, no cogió por sorpresa a nadie pero consiguió despedir la noche dejando un gran sabor de boca.
Europe es mucho más que ese hit, es un grupo con gran bagaje a sus espaldas, con una decena de discos publicados, algo que no hace más que dignificar la insaciable ansia de entretener al público, ese clan de seguidores a quienes sigue sabiendo emocionar 31 años después de lanzar su primer álbum homónimo.
