Eldorado, vintage rock de la revelación del año
Por: Manuel Utopía. Fotos: Miguel Ángel de la Jara
Tengo sobre la mesa una botella de bourbon y una entrada para un concierto de rock. Pareja de ases para un día como hoy.

22 de febrero de 2013 en sala Supersónic, Cádiz
- · Grupos: Eldorado.
- · Público: Medio aforo [unas 90 personas].
- · Precio: 10 euros en venta anticipada, 11 en taquilla.
Tengo sobre la mesa una botella de bourbon y una entrada para un concierto de rock. Pareja de ases para un día como hoy. En 2008 ya escuché hablar de una banda española capaz de fusionar el rugido de Black Sabbath, la psicodelia de Led Zeppelin y el ritmo de Deep Purple. Esta carta de presentación más que a realidad suena a leyenda, no es extraño, por tanto, que acuda en busca de... Eldorado.
Eldorado están de gira con el disco Paranormal Radio [Antigravity Sound Machine, 2012], su tercer trabajo, álbum cercano a ese rock que bebe en los años 70 y que conecta con combos de hoy como The Answer, entre otros, cada quien a su estilo. Producido por Richard Chycki [ha trabajado con Rush, Aerosmith...] y cofinanciado a través de crowdfunding, ese trabajo es la apuesta más decidida de esta banda creada en 2007. Además, es un doble envite porque se atreven a lanzar dos ediciones del mismo álbum, una en español y otra en inglés, como ya hicieron con su LP previo, Dorado - Golden [2009]. Para gustos, los colores... y el rock.
El grupo madrileño comienza su show en Cádiz a las doce de la noche. "Mr. Saturn" es el primer cañonazo. Desde el primer minuto, destaca Andrés Duende. Gallego de nacimiento y gaditano de adopción, este músico logra que su Stratocaster llene toda la sala de polvo sureño del desierto; sin ayuda de pedales ni artificios [no lleva ni afinador]. Jesús Trujillo, voz y teclados; César Sánchez, al bajo; y Javi Planelles, batería, completan la formación. En el ambiente de la Supersonic, se palpa que son un grupo esperado pero aún no veo caer la bomba entre el público...
Su sonido recuerda a los vinilos que algunos guardamos como oro en paño en la mejor estantería. Tan intensos y contundentes como sutiles o melódicos, ofrecen un viaje de fluzo a los años sesenta y setenta. Yunque, estribo y martillo gozando... El comienzo del show va como un cohete. El cuarteto enlaza tres temas seguidos para concluir la ronda con "Caida Libre", de su segundo álbum. "Golden" y "Falling, Falling", cortes nominados en los Premios Independientes de la Música en USA 2009 [IMA-Independent Music Awards], como Mejor Disco y Mejor Canción de Hard Rock/Metal, respectivamente.
El espectáculo continúa activando detonadores como "Another Bright Sunday" y "Paranormal Circus", donde hay un solo de batería infinito que personalmente me cansa porque huyo de este tipo de demostraciones aunque sé que tienen su público, basta recordar lo que han hecho en su reciente gira los británicos The Brew...
El set-list de Eldorado apenas tiene altibajos, está bien enfocado hacia el directo pero su sonido no me dice nada nuevo. Suenan a cocktail de muchos sabores conocidos y a veces les sobra algún abuso del teclado...

Demasiados grupos intentan hacer lo mismo y en vez de llegar a la highway star, acaban en la cuneta pero, seamos claros, cuando esta mezcla se hace bien, este hard rock vintage se te mete muy dentro y te agarra fuerte. La energía no entiende de compases e innovación. Los cuatro músicos que forman Eldorado te rodean del halo que desprende su rock a base de intercambios entre la tempestad y la calma. Irradian un torbellino de riffs tan evocador como los ojos de un huracán.
Tras dos horas de concierto, tengo la impresión de estar ante uno de los grupos más prometedores del rock nacional. La etiqueta de futuribles se les queda pequeña. Ya son una realidad bien presente. Sin embargo, echo de menos una mayor compenetración entre sus componentes; saben crear energía pero aun no logran jugar con ella como lo hacen los grandes. Tiempo al tiempo.
Personalmente, me lo he pasado como un cochino en un charco; rock más Sala Supersonic siempre es sinónimo de diversión. Creo que la gira de Eldorado es muy recomendable para todo amante del género. No sé si el bourbon habrá influido pero juro que hoy he visto El Dorado.
