Después de la tormenta, no llega la calma, llega el Boss Bruce Springsteen
Por: Mikel Lizarralde - Jokin Fernández (Fotos)
Bruce Springsteen dio un segundo concierto en San Sebastián Donostia tan espectacular que ni la tormenta que paró la actuación unos 40 minutos, evitó que arrasara en Anoeta. Os contamos los detalles desde dentro de una histórica noche con el Boss.

24 de junio de 2025 en Estadio de Anoeta, San Sebastián Donostia
- Artista: Bruce Springsteen and The E Street Band.
- Lugar: Estadio de Anoeta (Donostia- San Sebastián).
- Público: Unas 40.000 personas.
- Promotora: GetIn.
Bruce Springsteen acudió a su segunda cita con el público donostiarra dispuesto a demostrar por qué sus directos son todo un espectáculo. Comenzó la noche con "Lonesone Day". Después de los pertinentes saludos, llegó "Prove it all night" y para que la gente fuera viendo de qué iba a ir la noche, el bueno de Bruce adornó la canción con un solo de guitarra épico, demostrando que además de repertorio, hay sobre todo calidad. Eso sí, en la banda no estaba ya Steven Van Zandt, el guitarrista de la E Street Band, operado de apendicitis en la misma capital de Gipuzkoa unas horas antes.
Pero si el Boss quiso demostrar su destreza, no fue menos su banda, la E Street Band, aunque casi podríamos decir orquesta, porque el de New Jersey está bien acompañado en calidad y cantidad. Todo con un sonido brutal.

A Springsteen le encanta Donostia y lo demostró, con cariño y ofreciendo como siempre todo lo que tiene. Al llegar a "The Land of hope and dreams" dedicó el primer discursó en favor de la democracia y la libertad y para que su mensaje quedara claro, la canción fue subtitulada en euskera y castellano. Habló de la administración cobarde y corrupta que gobierna los EEUU en este momento y cantó desde el alma en alusión a Trump, con un público que aplaudió con entusiasmo su discurso. Por cierto, el set era impresionante, dos pantallas gigantes proyectando lo que varias cámaras recogían en directo, y una en el escenario, espacio coronado por la bandera de su país y la ikurriña.

Los temas de Bruce Springsteen iban pasando y cada cual era más coreado que el anterior. El ambiente se estaba calentando y entonces llegó uno de sus (muchos) himnos, "Hungry Heart "y el Boss decidió bajar e interactuar con el público que se volvió literalmente loco.
Este hombre, maneja los registros del escenario como nadie, sabe como dar a su público lo que necesita y lo mejor de todo, no lo dosifica, Springsteen lo dio todo desde la primera hasta la última canción, las interpretó como si fuera la primera vez que lo hacía, aunque muchas de ellas, lleven 50 años en su repertorio.

Y hablando de 50 años, es necesario reconocer que el de New Jersey es un artista transgeneracional, allí había desde niños hasta abuelos y todos coreaban cada tema.
Así transcurría pasaban temazos y en cada cual, había algo reseñable, un solo de guitarra en "Rainmaker", hablando del peligro de la demagogia y de Trump y como este consigue que la gente le siga, enarbolando un cartel hecho por una fan contra las armas en "Promise Land" o en ese momento íntimo, con linternas de móvil encendidas (pobres fabricantes de mecheros) que fue" My Homentown".
Pero, llegó "Long walk home" y los cielos se abrieron y cayó el diluvio universal, con algo de granizo incluido. Tras suspenderse el concierto un rato para evitar riesgos, todo el mundo preguntaba "¿se va a cancelar?"… Por suerte, lo peor duró 20 minutos, pero, como queriendo demostrar que con el Boss, después de la tormenta nunca viene la calma, Springsteen salió para crear su propia tormenta, esta vez con gritos, decibelios, repertorio y mucho y muy buen Rock´n´Roll. Si los dioses del cielo querían tormenta, la iban a tener.
Tras ese parón de unos 40 minutos, si hasta entonces el bolo había sido excelente, no existen calificativos para lo que ocurrió después (¿tal vez, histórico?). "Working in the Highway" sonó rotunda, con la gente ya loca nada más escucharse los primeros segundos, parte de un crescendo enorme mientras el Boss bajaba con su guitarra acústica rumbo a las primeras filas, y luego, cantó junto a una parroquia que se sabe de memoria cada tema, cada himno, cantó o mejor dicho, dejó que cantarán con él "I´m on fire".
Cada tema era más intenso, cada paso adelante parecía el último, porque, Bruce Springsteen tiene !!!76 años!!! Pero nada de eso, cada temazo transcurría acompañado de otro y en todos, el Boss lo daba todo. En "Because de Night" (original de Patti Smith), el público cantó y coreó como en ningún otro tema del set list.
Hubo homenajes a la E Street Band, recordando a los que ya no están, un buen Jefe siempre cuida de los suyos…
Para rematar, el de New Jersey se dio el lujo de versionar "Twist and Shout", dándole un aire caribeño – cubano increíble, porque al Jefe no se le discute y puede hacer lo que quiera, hasta alargar este tema hasta casi el infinito, echándose agua por la cabeza, bailando con la gente… la parroquia enloqueció, todos pensábamos que este sería el remate, pero, claro, el Boss no permite que los demás creamos nada, con él cualquier cosa es posible y de regaló final, nos regaló "Chimes of Freedom" (de Bob Dylan), como celestial música de la libertad.

Al final del segundo concierto de Bruce Springsteen en Donostia, todos estábamos agotados, pero, sobre todo y ante todo, todos éramos felices, habíamos sido bendecidos por el arte, por la música de un artista irrepetible y genial, habíamos sido bendecidos por el mismísimo Jefe.

