Domingo de resaca, 12twelve y todos boquiabiertos
Por: Sandra Cortés. Fotos: Jesús Cortiñas
Domingo de resaca. Da pereza un concierto pero a veces merece la pena. Al llegar al pub Edaska, nos sorprendemos, todo está listo para 12twelve y no para Billy Bao.

12 de marzo de 2006 en sala Edaska, Barakaldo, Bizkaia
- · Público: sobre 100 personas [casi lleno]./li>
- · Precio: 4 euros.
Domingo de resaca. Da pereza un concierto pero a veces merece la pena. Al llegar al pub Edaska, nos sorprendemos, todo está listo para 12twelve y no para Billy Bao, teloneros ausentes por temas familiares. Lástima, nos hubiera gustado ver cómo suena esa banda porque cuenta con Alberto L. Martín a la batería, que fue miembro fundador de Atom Rhumba. Su ausencia rebaja en dos euros el precio de la entrada, dejándolo en 4 euros, casi ridículo...
...Con ligero retraso, sale la banda. Sin sus gafas habituales, Javier García hace equilibrios al contrabajo [¡gran descubrimiento¡] con dos dedos protegidos. Normal, es el cuarto concierto de 12twelve en cuatro noches seguidas. Antes de situarse a la batería, José Rosell se pone tapones en los oidos, los mismos que usa Muro, guitarra de los desaparecidos El Paso Killers, presente entre el público. A las guitarras, Jaume destapa la caja de los truenos desde una pedalera impresionante y al saxo, Jens Neumaier, guía en la noche para ir hasta tierras de free jazz.
Tocan entero su nuevo disco, "L´univers" y como la sala es pequeña el vocalista agradece sin micro tantos aplausos, no es para menos. Esparcen sonidos que jamás imaginaste... El bajista saca mucho jugo a su esfuerzo, es increíble que se haya pasado al contrabajo hace sólo año y medio. Suena "R2 Chapa", temazo de valiente carga experimental y la sala se queda boquiabierta, nadie toca de forma ortodoxa, todo es riesgo. El contrabajo tocado con una baqueta, aparece un cencerro, el batería se levanta y coge un plato al revés para sacar notas de originalidad, el teclado airea distorsión, el guitarrista enloquece y busca secretos en su pedalera… ovación tremenda.
Cae luego "9è 4º" y ponen ejemplo de sincronía, suenan como una locomotora, todos a un tiempo, metidos sin tregua en una catarsis, te preguntas si podrán parar antes de romper las baquetas ... sí, y paran tras 50 minutos de show. Se disculpan. Explican que no han dormido nada en cuatro días tras tocar jueves en Tolosa [Gipuzkoa], viernes en Vigo, sábado en A Coruña y hoy aquí, en Barakaldo.
Están cansados pero abren los bises con un corte de pura distorsión armónica [sin guitarra, Jaume se relaja –o no- con la pedalera], eso sí, pidiendo permiso a los castigados dedos del bajista que acepta el reto. Cierran con el homónimo de regalo de ese álbum llamado "L´univers".
Entre el público, mucho treintañero, grupos locales, surferos, looks alternativos y más de un yoggie... todos aplaudiendo. A la salida, El disco se vende a 10 euros y la cola para comprarlo es espectacular, más de treinta personas nos lo llevamos calentito para casa.
