Nuestro paso por la sala Bilborock en la final del Concurso Pop Rock Villa de Bilbao 2015 podría definirse con esa premisa: sexo, alcohol y couldinas si no fuera porque sexo, la verdad, no hubo mucho. Salimos de Barcelona a las 7 de la mañana intentando no quedar atascados en la Ronda, croissant y café rápido en el bar de Ahmed, cargado de material aún más rápido mientras Sua, el perro de Bob, no paraba de ladrar. A todo esto, entre cargada y ladridos un vecino molesto nos tiro un huevo. Por suerte falló. A Tralla Metralla (el colega que condujo hasta Bilbao) no le hizo mucha gracia y arrancó el coche dando golpes al claxon a modo de venganza. Así salimos del Carmelo, Barcelona. Empezaron a sonar los Chunguitos y después una de Azúcar Moreno, hasta que a un iluminado se le ocurrió poner M80 y empezaron a sonar hits más oportunos para esas horas como Dont You Want me Baby o Girl you WIll be a Woman Soon, de Neil Diamond. Si, nos habíamos dejado el cable AUX. Trágico.
Teníamos que llegar pronto a Bilbao, las pruebas de sonido eran sobre las 15:00 h., pero por suerte Tralla Metralla piso el acelerador y llegamos a Bilbo a ritmo de Tóxic de Britney Spears, cortesía de una radio de Logroño. Bastante sobrados de tiempo comimos un bocadillo en un Bar Patxi cercano a la sala. A partir de ahí, sabíamos que todo iba a ir a mejor. El templo que alberga el concurso, para los que no habéis estado nunca, es realmente un templo, una iglesia levantada en el siglo XVII, La Merced, hoy convertida en un lugar donde a cualquier músico le gustaría tocar y cuenta la leyenda que la logia masónica se reúne cuando no hay nadie. La organización, por otra parte, demuestra por que el evento lleva celebrándose 27 años; y el público, llenó la sala el jueves de la finalísima ante grupos que no conocía pero alentó a todos y cada uno de ellos. No era nuestra primera final. Ya habíamos pasado por otros concursos, ganando algunos y perdiendo otros. Así que analizamos el partido de antemano. Sabíamos que los vascos comen de pie, no beben agua, ellos prefieren la cidra y les va el rock. Por lo tanto, decidimos hacer una actuación con nuestros temas más cañeros. Finalmente llegó el gran momento. Habíamos tenido un par de horas entre las pruebas y el concierto. Fuimos al piso donde nos hospedamos a recuperar fuerzas, tomar unos whiskys y unas couldinas. Ya con las pilas recargadas y el cuerpo caliente nos dirigimos al recinto. No fue el mejor concierto que hemos dado pero si uno de esos donde más nos hemos divertido y esa puede haber sido la clave para que el premio Otras Tendencias se vuelva al Carmelo con nosotros. Por suerte o por desgracia no nos hicieron entrega del premio esa misma noche. Por lo que la noche de casinos y pu... tuvo que esperar. Malachi Estéreo somos: Zorro Marrón, Bob Mágico y Albert Max. por Bob Marron , componente de Malachi Estéreo