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DISCO: Wilco, Ode To Joy

wilcodiscodetojoy

Wilco

Ode To Joy

dBpm, 2019

rock, pop, indie, americana

redactor Ántar Vidal F.

puntuacion disco 8/!0


15 Diciembre, 2019 | Ántar Vidal F.

Muy atrás quedaron los Wilco del alt-country de A.M. (1996) o de Being There (2000). Creo y espero que nadie espera la vuelta de esos Wilco, porque ya pueden buscar un  sitio cómodo y aguardar, porque no volverán. Ni tan siquiera, aunque estén siguiendo un camino bastante experimental, creo que veamos a los de Jeff Tweedy hacer algo similar al exquisito Yankee Hotel Foxtrot del que nadie se olvida y que todos consideran el Guernica de los de Chicago. Sin embargo, ¿es esto algo malo? Al parecer, para muchos fans, sí.

Anclados en lo que parece el pasado de una de las mejores bandas de indie-rock de la historia, creen que la mejor versión de Wilco ya se desvaneció y que ahora sólo deberían optar a tratar de imitar sus grandes obras.

Para esos fans, Wilco no debería de explorar otros caminos que, por ejemplo, llevaron a la creación del fabuloso (a mi parecer y no al de la mayoría) e íntimo Schmilco (2016), si no que deberían de crear algo, como dice la Biblia, a imagen y semejanza del álbum Dios Yankee Hotel Foxtrot.

Pero Tweedy tiene mucho más que ofrecer, como ya ha venido demostrando el curso pasado con la publicación en solitario casi simultánea de WARM y WARMER, que despertaron la esperanza y recibieron de forma casi unánime los halagos de la crítica y el público. Por supuesto, sabiendo que es un hombre inquieto, no dejó de crear, y este octubre dio a luz junto a su banda, Wilco, Ode to Joy.

El disco se abre con “Bright Leaves”, a medio tempo, triste y desesperada, en la que al narrador (¿podríamos suponer que es el propio Jeff?) le aterra la idea de que es un agujero que lo estropea todo y a todos, y no se siente positivo en que cambie. Algo así como el famoso caballo antropomorfo de Netflix, Bojack Horseman. En el segundo corte, “Before us”, nuestros oídos se nutren con el sonido de más instrumentos, aparecen cascabeles y una pedal steel guitar.

Apesar de la facilidad de Tweedy para la composición, producción y melodías, como bien deja claro en estos dos temas, no hay nada hasta el momento rompedor o deslumbrante, pero no va a tardar en llegar. Si uno es habitual en el mundo de Wilco, se habrá percatado de que tanto en WARM y en WARMER hay referencias casi directas a lo que contaba el autor en su autobiografía publicada semanas antes.

Lo mismo ocurre en Ode to Joy, y aunque se aprecie con facilidad en la producción e instrumentación del disco, cuando más cristalino se ve es en “One and Half Stars”, donde usa el verso “There is no mother like pain”, que aparece exactamente igual en “Ultra Orange Room”. Si una cosa podemos tener clara, es que toda obra de Jeff guarda conexión entre sí y con su propia vida, aunque a veces lo muestre con diferente nivel de claridad.

No es hasta “Everyone Hides”, uno de los singles publicado como adelanto, en el que el álbum cambia de dinámica, algo que se agradece y llega en el momento justo: una canción más a medio tempo y no sería de extrañar abandonar el disco en una esquina y no volverlo a escuchar en meses. Pero esta canción sirve de chute de energía y engancha al oyente a los auriculares.

Además, por fin sale a relucir el talento indiscutible e incomparable de los músicos de la banda: cobran protagonismo inédito hasta el momento las guitarras de Nels Cline y Glen Klotche se luce en la batería, con ese estilo tan particular y reconocible que tanto sorprendió cuando debutó con Wilco. Estos dos virtuosos nos acompañarán con mucha más presencia en la cara B.

La segunda mitad del disco acaba con la conformista negatividad de las primeras canciones, y desde luego que es una oda a la alegría, sobre todo en “We were lucky” o “Love is Everywhere (Beware)”: ya podemos suponer por los títulos por donde van los tiros, pero si dejamos que la cálida voz de Tweedy acompañada de contundente y firme guitarra de Cline en la primera o por la bella melodía en la segunda, la idea nos quedará mucho más clara.

Sigue sintiéndose conformista, pero la perspectiva cambia totalmente con respecto a la cara A del álbum. Jeff acepta por fin que no es perfecto, que la “tristeza le quiere” y lo acepta, pero si uno conoce sus debilidades y no las rechaza, uno puede ser consciente por fin de que el “amor está en todas partes”. ¡Prepárate!

Es cierto que este disco, sobre todo en las primeras canciones, no es de fácil acceso. Y también es verdad que seguramente esté bien alejado de las mejores obras de Wilco, pero no podemos negar que la banda siempre nos lleva por caminos nuevos con cada cosa que hacen, y ya sólo por eso debemos permitirles el lujo de no juzgarlos.

Ya han demostrado que no defraudan, que no aburren y que no se repiten. Démosles la libertad creativa que merecen y olvidémonos de dónde se pusieron el listón, simplemente volvamos a aquellos grandes discos cuando lo necesitemos.

Temas [ Track List ]

Bright Leaves
Before Us
One and a Half Stars
Quiet Amplifier
Everyone Hides
White Wooden Cross
Citizens
We Were Lucky
Love Is Everywhere (Beware)
Hold Me Anyway
An Empty Corner

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