|
Que el Ayuntamiento se haya gastado 10 millones de euros en
traer una prueba de las World Series, la segunda división
B de la Fórmula 1, tiene que haber afectado en algo
al pobre menú musical de este año. Que las estrellas
al lado de la Iguana sean M-Clan
y Fangoria
lo dice todo... o mejor, no dice nada. Al menos, la Plaza
de Unamuno se sigue dedicando a bandas locales.
Tras desahogarme, al tema.
Salió puntual, a las doce de la noche, al escenario
de Botika Vieja. Regresaba a Euskadi dos años después
de arrasar en el Azkena Rock de Vitoria y, claro, el
listón estaba demasiado alto, Iggy lo tiró a
ratos pero en general, salimos contentos aunque también
algo decepcionados porque siempre quieres más.... ¡ya
no se sube a los altavoces!
No es habitual ver a un monstruo de su nivel en un bolo de
entrada libre y nos costó más de la cuenta ir
hasta las primeras filas pero llegamos. Allí, nos dimos
cuenta de que un tercio de los superfieles eran guiris. "La
vida, as veces estás atrrrriba, as veces estás
para abajo....", en un castellano macarrónico,
Iggy resumio en el segundo tema que estábamos
ante un show de la parte baja. Desbravado de lengua y brazos,
pecho descubierto y vaquero sin cinto que tuvo que arrastrar
hacia "atrrrriba" varias veces ante el peligro de
ser portada de Interviú, fuimos calentando motores.
Cada "fuck" que soltaba era coreado a saco. Al ir
a buscar la cerveza, a una carpa de una marca [¡que
pague si quiere publi aquí!] te dabas cuenta del percal
de la parte de atrás, mucha gente no pasaba de conocer
"I wanna be your dog", que sonó dos veces...
o eso me pareció [al final ya andábamos un poco
galácticos y en nuestras cabezas escuchábamos
un concierto que no tenía por qué coincidir
con el real]. La cosa sonó guay, ese sonido americano
con las guitarras sonando igual de bien cuando se desfasan
que cuando toca sonar tranquis.
Iggy es bueno y es listo, ya dijo Mick Jagger una vez
que para aguantar en el tinglado del rock and roll internacional
hay que saber de algo más que música. Iggy citaba
Bilbao, "Euscradi", de vez en cuando para animar
a la parroquia mientras se tomaba respiros entre cada tema,
sólo le faltó gritar... ¡ese Athletic!
Eso sí, pasará a la historia la invitación
que La Iguana hizo para que el público
subiese al escenario.... en dos segundos ya había cuarenta
personas rodeándole. Aquello parecía una peli
de indios y vaqueros, de esas de Serie B donde se ven los
micros mientras están grabando. Eso sí, se nota
que Iggy, aunque lluevan piedras y años está
en bastante buena forma para su edad, bastó verle junto
a la tribu invasora del escenario. Total, que fué una
especie de karaoke salvaje con "No fun", fué
como si Iggy entendiera el espíritu de la Aste Nagusia,
donde la mancha de kalimotxo es el logotipo oficial y el Katxi
la Copa de Bilbao.
Y pensar que basaron su repertorio en los dos primeros discos
de los Stooges, que suenan tremendos y eso que son...
¡de los años 69/70!
· Iggy Pop, crónica
concierto [+]
· www.iggypop.com
|