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...Menos mal que tras esa facha de bebedor de cerveza sentado
en una hamaca se esconde una banda que domina la sencillez
al servicio del rock americano que no renuncia al pop.
Pop de popular, de música con raíz yanki
al encuentro de otros estilos. De hecho, abrieron el show
con "I will survive", tema que llevó al éxito
Gloria Gaynor. Ese himno llenapistas resucitó
a finales de los noventa con la versión ralentizada
de Cake, que se beneficiaron de su uso en una campaña
publicitaría de una firma de telefonía. Quizá
por eso la tocaron al principio, por eso y porque entre ellos
y la banda telonera, Ivy [sorry, no la vimos] pasaron
más de 40 minutos... ¡y eso que ganaron las barras
de la sala!
Los dos primeros temas delataron los típicos ajustes
de sonido pero a los diez minutos todo sonaba a gloria....
Su último disco, "Pressure chief",
vertebró el repertorio, aunque también picoteraon
algo por el resto de su media docena de discos.
Cake en vivo siguen la línea de sus trabajos
en estudio, suenan maravillosamente sencillos, sin fuegos
artificiales pero con matices, aquí una trompeta que
pone el teclista, allí unos arreglos country, unos
coros en su sitio, unas percusiones casi latinas... de hecho,
hicieron una versión del bolero "Quizá,
quizá, quizá..." como "Perhaps, perhaps,
perhaps...", soberbia revisión que ponía
los pelos de punta.
Eso prueba que son una banda casi tan ecléctica como
Los Lobos, sólo que Mc Crea y sus compañeros
proceden de las montañas del norte de la frontera y
su gama de sonidos [de funky, a jazz y western] es propio
del universitario blanco criado por emisoras independientes
de EE.UU... de hecho hacen también "Guitar man",
original de los californianos Bread [banda pop-rock
en activo durante los años setenta]. Lo de Cake es
uno de esos raros casos de banda capaz de brillar con temas
de otros y también con propios.
Cake me recuerda a Cracker aunque los primeros
pueden meter en un concierto un riff de aire grunge, o una
base rítmica rap-metal... yendo con soltura de una
cosa a otra.
En la parte final del concierto, el vocalista olvidó
que al sur de los Pirineos apenas entendemos el inglés
con acento californiano [ni el otro] y confieso que solté
algún bostezo cuando se puso en plan tele-predicador.
Eso sí, nada evitó que todos desfilásemos
por la puerta de salida con una sonrisa de oreja a oreja...
Este bolo marcó el fin de una gira que les ha llevado
por Asia y Europa, tour que cerraron en Galicia. Horas después
volaron hacia su tierra.... eso, tras probar los vinos gallegos.
Nuestro compañero Paco os ofrecerá en breve
la entrevista que le hizo en una vinoteca de Santiago a Chris
Bailey, técnico de sonido de Cake.
· www.cakemusic.com
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