|
Pecker
23 de Noviembre 2006,
sala Razzmatazz 3 [Barcelona].
· Grupos: Pecker, Miki Puig ·
Público: sobre 50 personas · Precio:
10 euros
· Promotora: Universopop.
Pequeño Pecker ya no es pequeño, ahora es
Pecker pero esta presentación del segundo disco, 2
y las nadadoras, producido por The Pinker Tones,
no dice lo mismo a juzgar por los contados 35 espectadores
que asistimos a este concierto-
Está claro, poca expectativa y eso hizo que casi se
quedara vacía la pequeña sala 3 del complejo
Razzmatazz, algo que no es tarea fácil. Considerando
que el cartel anunciaba como reclamo el apoyo a esta actuación
de Miqui Puig, invitado especial del bolo, no llegar
al medio centenar de asistentes es [casi] como para rasgarse
las vestiduras.
Raúl Usieto [nombre real del músico aragonés
que hay tras Pecker] empezó el concierto con un valiente
tono intimista, saliendo en solitario con la guitarra acústica
en mano, dando paso en el segundo al resto del equipo... porque
no se puede hablar de banda en sentido estricto. Pecker
ofrece un repertorio basado en sonido funk/pop sintetizado,
una propuesta de atmósfera bailona con melodías
tan pegadizas como personales y que tiene como referentes
a... LCD Soundsystem, Beck, Jamiroquai o Moby.
En este concierto quedó demostrada la clara intención
de Pecker de hacer lo que le dé la gana, plasmando
su deseo de reivindicar la libertad creativa, actitud que
resultó ser lo más interesante de la noche.
Pecker es capaz de pasar del fraseo rap con scratches de "Nada
es lo mismo" al pop comercial de "Adiós Amigos",
pasando antes por el arranque a lo "All you need is Love"
del tema "Los Cinco", que es una adaptación
de un tema de los Housemartins. Y todo eso sin perder de vista
en ningún momento la base funky, casi electro que define
este proyecto de letras accesibles a todos los públicos.
Cuando Miqui Puig subió al escenario, acompañando
a las voces el tema "Encantadora Lunática",
llegó el clímax del concierto, tanto que algunos
arrancaron tímidos movimientos de cadera pero sin llegar
a transformar el espacio en una sala de baile de baldosas
luminosas que tan bien se amoldaría a este sonido que
acerca a Pecker al perfil de un pseudo Beck nacional en plan
desmelenado. Esa canción fue lo mejor del show pero
a partir de esa aparición estelar, la atención
se fue dispersando, sobre todo cuando Raúl optó
por agarrar una batería electrónica totalmente
innecesaria. Así que, en la recta final, te costaba
estar en sintonía con el espectáculo que se
ofrecía en escena y mientras Pecker arrancaba
dos bises poco solicitados... yo me pedía otra cerveza.
· Pecker,
comentario disco [+]
www.pecker.es
|