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King Khan & The Shrines
27 de Marzo 2008, sala Apolo [Barcelona].
· Grupos: King Khan & The Shrines.
· Público: Medio aforo [sobre 200 personas].
· Precio: 12 euros ant. /15 taquilla.
· Promotora: I Wanna Management.
King Khan es un canadiense... aunque nadie lo diría.
Por sus venas corre sangre caliente de su familia de la India,
y al presentar en Barcelona el disco What is?! ...
se notó. Bebe de fuentes tan clásicas como Little
Richard y tan escondidas como Screamin Jay Hawkins [calavera
incluida] pero va labrando su propio y explosivo... show.
El ritual barcelonés del majara del Soul empezó
a una hora de la medianoche... probando que los fantasmas
también pueden salir antes de la hora bruja. El concierto
se inició a todo volumen en medio de una sala Apolo
a medio llenar, con un público enfundado en riguroso
uniforme negro, luciendo mucho pantalón de pitillo.
El espectáculo de King Khan se merece ese respeto,
ese cuidar lo que llevas pero más importante para él,
y para el rock and roll, es tener delante... espectadores
entregados, porque los de esta noche apenas agitaban la cabeza
a un ritmo entre el sonido Motown de Detoit y el surf californiano
de los años 60.
Después de una sesión dj bastante rocker a modo
de espectáculo telonero, Khan salió a escena
tocado con un casco y una guerrera dignos de un Kaiser de
la I Guerra Mundial, y meneando un báculo [¿de
poder?] con calavera en lo alto, al estilo del difunto Screamin
Jay Hawkins [Solomon Burke también lleva batuta pero
pasa de invocar infiernos].
Frente a esa actitud endemoniada, uno se imaginaba que iba
a ver un auténtico espectáculo, aparte de disfrutar
de buena música. Y todo porque este treintañero
de Montreal, hijo de inmigrantes indios vino acompañado
de los Shrines, la misma banda con la que ha grabado su octavo
trabajo, titulado What is?!
Mientras sonaba "I wanna be a Girl", aproveché
para abrirme paso entre un bosque de flequillos hasta llegar
a la barra, y allí pedí un bourbon de marca
barata, ya que el Tennessee Whiskey [no diremos marcas] sale
a 11 euros por copa. Desde esta nueva perspectiva, disfruté
más de la energía que desprende este soulman
gamberro con un repetorio atacado junto a ocho músicos
de mucho nivel [faltó el pianista Freddy "Mr.
Ovitch" Rococo]. Tocando siempre sin bajar el ritmo ni
un segundo, sonando alto y bien, de principio a fin, la noche
se fue moviendo a terrenos de pasión.
El trío de viento, compuesto por trompeta, saxo y saxo
barítono, fue cayendo en trance, sin dudar a la hora
de coger la pandereta, agitar, saltar y bailar mientras sonaba...
"No Regrets", o cualquier otro tema que no pidiera
su soplo de metales.
Y eso es lo que pasa cuando hay buenos músicos en escena.
Unos empujan a otros, y los arreglos suenan empastados. También
merece reivindicacion el trabajo del percusionista Roon Streeter,
un tipo que ha formado parte de la banda del mismísimo
Stevie Wonder. Ese detalle revela la trayectoria que esconden
los miembros de esta rock and soul band. No me extraña
que King se pregunte... what its?
Y así iba ardiendo la medianoche hasta que, sin mucho
bis, de repente... se nos acabó el jaleo tras hora
y media de concierto. Supongo que ese final brusco fue consecuencia
de una floja respuesta de la mayor parte del público.
Es verdad que la audiencia estuvo siempre atenta pero también
lo es que se entregó poco.
Quizá por eso mismo, King Khan no forzó
la garganta más de lo necesario, levantando el pie
del acelerador en algún momento en uno más de
sus bolos por Europa para presentar un nuevo disco que invita
a seguir la pista de los trabajos previos de Khan. El dominio
con su nombre redirecciona a la página web de la discográfica
alemana Hazelwood, donde What is? está a 12
euros en vinilo y 15 en cd.
Ese sello también lleva a... The Broken Beats, Melodiacs,
Hoo Doo Girl o Bobby Bare Jr. Material para un buen festival,
¿algún promotor se anima?
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