






Jimmy Jump, el intruso catalán que ha saltado en medio del show de Daniel Diges en Oslo, está logrando casi tantas fotos y planos como Lena Meyer Landrup [me recuerda a una Russian Red con menos voz pero más ritmo], ganadora del reciente Festival de Eurovisión.
Y como se acerca el Rock in Rio Madrid, me da por imaginar qué pasaría si allí se diese un caso parecido, ahi o en otro macrofestival. Cuesta imaginarlo.
Los conciertos de rock y de pop aún tienen cierta mala fama entre los medios de comunicación tradicional, que aprovechan cualquier fallo o percance para airearlo a saco, y sin embargo, viendo la cantidad de eventos que se hacen a lo largo de un año todo parece estar bien organizado, y eso que no son festivales que cuesten los 23,5 millones de euros que al parecer cuesta montar la gala de Eurovisión.
Como precedentes cercanos, están las inclemencias meteorológicas que se llevaron por delante parte de la edición del Festival Internacional de Benicassim [ FIB ] en 2009 y el Festimad de 2005 [donde los nervios desataron incidentes entre el público con una organización superada por el lío imprevisto, algo que le ha hecho mucho daño a ese evento].
Juntar a miles de personas es fácil, organizarlas no. Aquí somos bastante imbéciles, y por ejemplo, apenas protestamos cuando vamos a festivales donde la zona de acampada es vergonzosa, cuando estamos en eventos donde hay cinco baños o seis duchas para mares de gente, o cuando nos hacen pagar con festi-monedas y luego perdemos pasta porque no valen fuera del recinto... somos muy de protestar entre amigos, pero poco dados a las reclamaciones serias y a llamar a las cosas por su nombre.
Estoy seguro de que muchos festivales de este verano van a reforzar sus medidas de seguridad a raiz del numerito montado en Oslo [Noruega], como para que luego digamos que los paises nórdicos son más civilizados que nosostros.
Aunque bueno, quizá debamos recordar lo que nos contaba Oscar, lider de Lujuria, sobre lo impresionados que terminaron tras actuar en el Sweeden Rock Fest.
Tenemos la suerte de que al intruso catalán no le mola la música, y suele hacer su paripé en partidos de fútbol, de tenis y así, ¿o acaso Eurovisión es un festival musical? No me atrevería a decirlo pero la canción ganadora me mola, y también la de Manga, el grupo rock de Turquía, que ganó en su día un premio de la MTV, a ver si animamos a Oscar y su peña para que se presenten otro año, total... para lograr un resultado pequeñito, mejor que TVE lleve a alguien como Óscar, alguien con años de experiencia capaz de salir con humor de todo tipo de situaciones.
buen domingo!!!
Je
Si en los videoclips alguien luce escote infinito y exhibe esos tops de esa estética de puticlub de Beverly Hills que tanto gusta a cierto rap y arembi norteamericano; y además ese alguien emplea idénticas poses en las fotos promocionales... ¿es de extrañar que al salir luego en los conciertos en vaqueros y cazadora cerrada haya gente que silbe?
Ya sabemos que la publicidad fabula, exagera, miente [a veces] pero cuando se disfraza tanto al gato, quizá sea lógico que luego algunos se sientan defraudados al rascar y descubrir que no está la liebre.
Eso sí, igual que hoy los conciertos son el retrato que escribe la verdad que contiene cada disco, también el día a día, el gira a gira, va curando la ceguera de algunos [he dicho de algunos], poniendo a cada quien en su sitio, bien lo saben esos grupos guiris que, citaré uno: los Fountains of Wayne, haciendo shows flojos por aquí aún creen que les vamos a besar los pies, algo imposible cuando hoy ya tenemos a muchos grupos nacionales cuyo show en vivo les da mil vueltas.
¿Sabeis ya de qué "alguien" estaba hablando en el ejemplo inicial?
Un saludo
Je
Nunca he entendido a quienes se niegan a dar un autógrafo, una dedicatoria sobre un disco o a hacerse una foto con fans... no hay timidez que valga como disculpa, fama o prisa, es una cuestión de respeto.
Me viene eso a la cabeza porque me cuentan que Zatu, mc de SFDK, sale a veces a saludar al público antes del concierto cuando la sala acaba de abrir, mostrando una cercanía que aunque pueda ser interesada me parece lógica porque forma un poco parte de su trabajo.
En ocasiones, el grupo o artista no provoca ese problema, es más una cuestión de un mánager cabreado, o de alguien de la sala que se cree jefe de algo, y que simplemente quiere imponer sus imaginarios galones pensando que es alguien a costa de prohibirte pasar un disco, entrar a un camerino, sacar una foto... es una imbecilidad muy habitual en el musiqueo porque abundan los muertos de hambre o amargados que aprovechan esos pequeños momentos para joder al prójimo en esos detalles; una de esas cosas que se cambian a base de viajar y ver mundo porque puedo entender que Bono, el de U2, a lo mejor no se pueda pasar tres horas firmando [yo ni se lo pediría] pero sabemos que el noventa por ciento de los conciertos son en salas pequeñas o medidas y rara vez hay multitud de gente esperando un autógrafo, y menos ahora que todo el mundo se lleva su cámara y en vez de comprar discos compramos canciones.
¿Será una venganza del destino?
Un saludo...
Je
Lo del itunes del post anterior me ha hecho pensar. Y es que a veces parece absurdo comprar un CD para luego tener que guardarlo en la biblioteca iTunes, o digitalizarlo en cualquier caso. Así entiendo que la venta de música en formato digital se dispare. Por otro lado hace poco comentaba en este mismo blog, sobre la importancia del objeto que contiene, del soporte que soporta, de la necesidad de devolverle el lugar que se merece, de la vida que guarda dentro de sí. ¿La conciliación entre generaciones de soportes?
Esto me sugiere un discurso... Un discurso que a veces adultos responsables, pero ya no tan jóvenes, adoptan y según el cual, lo nuevo, lo joven, lo que viene, parece que sea maldito, que está mal, es perjudicial o está desarraigando valores. Internet, las redes sociales, los ipod, la música electrónica, los ninis... son productos perversos y satánicos. Y ponen tanta energía en esta crítica feroz que a uno le resulta sospechoso: pues si que parece asustarles mucho..., ¿envidia de la juventud que se pierde? ¿necesidad de autoafirmarse en su crisis de la mediana edad?, ¿Pánico a sentirse desplazados? ¿por eso “cualquier tiempo pasado fue mejor?, Por favor, ...como si no dejáramos una herencia: en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad... Lo cierto es que cuando uno va teniendo cierta edad, es díficil entender algunas cosas, ¿cómo un adolescente puede tener 600 amigos en el Facebook y estar absolutamente sólo con dificultades serias de relación en su vida diaria?, ¿que diablos es el skype, lo otro, y lo otro nuevo de lo que siempre están al día? Hay cosas de lo nuevo, de los jóvenes que no se entienden. Pero, ya lo decía mi padre, que una sociedad que no invierte en los jóvenes no invierte en su futuro, una sociedad que no apoya lo nuevo, aunque sea diferente, no apoya la ciencia, el progreso... Aunque cierto es, que también hay que saber de dónde se viene, y respetar la herencia. Necesitamos la perspectiva del tiempo para ser objetivos, si no, estamos perdidos en nuestra confusión individual, ¡¡cómo para ver la social!!...
El otro día, al salír de la peluquería refunfuñando porque me habían hecho un corte de pelo con el que parecía una punky trasnochada, me encontré en medio de la Gran Vía bilbaina 2 jóvenes con cara de muy críos, parecían tener no màs de 14 años, y allí estaban, bajo y guitarra en mano tocando clásicos: knockin on heavens door, brown sugar, blowin in the wind, she loves you...en fin, lo de siempre... el caso es que se hizo un corrillo, la gente estaba animada, hacía un día precioso y bueno... no lo hacían mal. Anunciaron... "Vamos a tocar un par de temas nuestros" y bueno, no estuvo mal, así rockan-roleros, pero... el corrillo se deshizo. No interesó, ó tal vez aburrió ó vale que a todos nos gusta conocer los temas y tararearlos, pero el caso es que no parecía interesar lo que hubiesen creado, lo que decían sus canciones, a qué sonaban... Por eso valoro tanto el esfuerzo que hace La Ganzúa [;-)], el interés por escuchar qué tienen que decir los grupos nuevos, por poner la oreja, por saber apreciar que no cualquiera con 14 años ó con 50 es capaz de cojer una guitarra y salir a tocar, y exponerse a la crítica. Mis felicitaciones a la Ganzua por considerar que lo nuevo y lo joven puede ser sugerente y enriquecedor, a la vez que se respeta la herencia, la cultura musical, los clásicos de hoy y de siempre. Mis felicitaciones por este esfuerzo. Me parece una, poco habitual, muestra humildad.
Así que no me cuesta esfuerzo imaginar la fnac con conexiones usb donde pinches tu pen y te descargues el disco que desees comprar, junto a los Cds o los vinilos. Porque ¿acaso “lo retro” no tiene que ver con retroceder? ¿y cómo se va a retroceder si antes no vamos pa´lante?